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¡Alerta Escolar! El Clima de Calama Amenaza la Salud de tus Hijos

Con el inicio del año escolar, niños y niñas retoman sus actividades académicas en un contexto marcado por las condiciones climáticas propias del norte del

¡Alerta Escolar! El Clima de Calama Amenaza la Salud de tus Hijos

Con el retorno a clases, la salud de los estudiantes en Calama se encuentra bajo la lupa, debido a las particulares condiciones climáticas del norte del país. La sequedad ambiental, la alta concentración de polvo en suspensión y las fluctuaciones bruscas de temperatura representan un desafío para el bienestar de los niños y niñas, incrementando el riesgo de cuadros respiratorios, alergias y otros problemas de salud.

El pediatra Eduardo Coopman, de Clínica Andes Salud El Loa, advierte sobre la importancia de reforzar los hábitos preventivos para mitigar los efectos adversos del clima local. “El clima de Calama es inherentemente seco y se caracteriza por una elevada presencia de polvo en suspensión. Esta combinación favorece la aparición de problemas respiratorios, alergias, sangrado nasal y resequedad en la piel. Por lo tanto, es fundamental intensificar la hidratación y los cuidados diarios para proteger a los estudiantes”, explica el especialista.

La sequía prolongada que afecta a la región de Antofagasta, y en particular a la ciudad de Calama, ha exacerbado la presencia de polvo fino en el aire. Este polvo, conocido como PM2.5 y PM10, puede penetrar profundamente en los pulmones, causando irritación, inflamación y agravando condiciones preexistentes como el asma y la bronquitis. Además, el polvo en suspensión puede actuar como portador de bacterias y virus, aumentando el riesgo de infecciones respiratorias.

Las fluctuaciones de temperatura, comunes en el desierto, también contribuyen a debilitar el sistema inmunológico de los niños. Los cambios bruscos entre el calor del día y el frío de la noche pueden generar estrés en el organismo, haciéndolo más susceptible a las enfermedades.

Ante este escenario, el Dr. Coopman detalla una serie de recomendaciones clave para el cuidado de los estudiantes durante el periodo escolar:

Hidratación constante: Es crucial que los niños beban agua regularmente a lo largo del día, incluso si no sienten sed. La hidratación ayuda a mantener las mucosas húmedas, lo que facilita la defensa contra los agentes irritantes y patógenos. Se recomienda llevar una botella de agua reutilizable a la escuela y fomentar su consumo durante las clases y los recreos.

Alimentación saludable: Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y proteínas, fortalece el sistema inmunológico y proporciona los nutrientes necesarios para enfrentar las condiciones ambientales adversas. Se debe evitar el consumo excesivo de alimentos procesados, azucarados y grasas saturadas, ya que pueden debilitar las defensas del organismo.

Higiene personal: Lavarse las manos con agua y jabón de forma frecuente, especialmente después de jugar al aire libre y antes de comer, es fundamental para prevenir la propagación de infecciones respiratorias. También es importante enseñar a los niños a cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, utilizando un pañuelo desechable o el ángulo interno del codo.

Protección de la piel: La sequedad ambiental puede causar resequedad, irritación y descamación en la piel. Se recomienda aplicar una crema hidratante después del baño y antes de salir de casa, especialmente en las zonas expuestas al sol y al viento. También es importante utilizar protector solar con un factor de protección alto para proteger la piel de los rayos ultravioleta.

Ventilación de los espacios: Mantener los espacios cerrados bien ventilados ayuda a reducir la concentración de polvo en suspensión y a mejorar la calidad del aire. Se recomienda abrir las ventanas durante unos minutos varias veces al día, especialmente en las horas de menor contaminación.

Uso de mascarillas: En caso de que la calidad del aire sea particularmente mala, se puede considerar el uso de mascarillas protectoras para reducir la exposición al polvo en suspensión. Sin embargo, es importante elegir mascarillas adecuadas para niños y asegurarse de que estén bien ajustadas al rostro.

Control médico preventivo: Realizar controles pediátricos regulares permite detectar y tratar a tiempo cualquier problema de salud. Es importante consultar al médico ante la aparición de síntomas como tos persistente, crisis alérgicas frecuentes, dificultades respiratorias, sangrado nasal o resequedad extrema en la piel.

La Clínica Andes Salud El Loa se pone a disposición de las familias de Calama para brindar una atención médica oportuna y especializada. A través de su sitio web www.andessaludelloa.cl o llamando al 600 401 2400, las familias pueden agendar una hora con el equipo de pediatría y recibir orientación personalizada sobre cómo proteger la salud de sus hijos durante el año escolar.

El Dr. Coopman enfatiza que la prevención es la clave para enfrentar los desafíos que plantea el clima de Calama. “Al adoptar hábitos saludables y realizar controles médicos regulares, podemos fortalecer el sistema inmunológico de los estudiantes y garantizar que puedan disfrutar de un año escolar saludable y productivo”, concluye el especialista. La colaboración entre padres, escuelas y profesionales de la salud es fundamental para crear un entorno seguro y propicio para el aprendizaje y el desarrollo de los niños en esta región desafiante. La salud de los estudiantes es una inversión en el futuro de la comunidad, y es responsabilidad de todos protegerla.

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