La Junta Monetaria de Guatemala ha encendido las alertas ante el reciente incremento en el precio internacional del petróleo, derivado de la escalada bélica en Medio Oriente. El vicepresidente del Banco de Guatemala (Banguat) y de la JM, José Alfredo Blanco Valdés, confirmó que se proyecta un escenario inflacionario para marzo, aunque instó a la calma a agentes económicos y tomadores de decisiones, asegurando que el país cuenta con “espacio monetario” para absorber el impacto.
La situación actual, según los análisis de los cuerpos técnicos del Banguat, se considera crítica debido a la reciente intensificación del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán. El ataque y contraataque entre estas naciones, incluyendo los ataques de Irán a países aliados de Estados Unidos en la región y a bases militares estadounidenses, ha generado una gran incertidumbre en los mercados internacionales. Blanco Valdés explicó que la dinámica actual implica una confrontación directa donde una de las partes debe imponerse militarmente, y que las noticias sugieren una significativa reducción de la capacidad militar iraní. La posible intensificación de las operaciones bélicas por parte de Estados Unidos agrava aún más la situación.
A esto se suma el reciente nombramiento del hijo del anterior presidente como nuevo mandatario de Irán, un movimiento que ha sido desaprobado por el gobierno de Estados Unidos. Todos estos factores están siendo cuidadosamente considerados por los mercados internacionales, que anticipan una normalización gradual de la situación a medida que la confrontación bélica evolucione y se defina un resultado. Los mercados de Nueva York estiman que el precio del petróleo comenzará a disminuir en los próximos meses, alcanzando niveles similares a los actuales en septiembre y octubre. Por lo tanto, el Banguat considera que el choque actual es de carácter temporal.
En términos macroeconómicos para Guatemala, el impacto más inmediato se observará en el aumento de los precios de las gasolinas. La inflación mensual de marzo del año pasado fue de 0.10%, y se estima que el conflicto bélico, si persiste durante cuatro o cinco semanas como pronostican Estados Unidos, podría elevar la inflación de este mes hasta el 1%. Este incremento afectará directamente los costos del transporte y, en una segunda vuelta, podría extenderse a los precios de los alimentos, aunque la magnitud de este efecto aún es incierta.
A pesar de este aumento proyectado, el Banguat enfatiza que Guatemala se encuentra en una posición favorable, con una inflación relativamente baja. Incluso si la inflación de marzo alcanza el 1%, seguiría estando por debajo del límite inferior de la meta establecida, que es del 3%. La inflación interanual hasta febrero de 2026 fue de 1.65%, y se espera que el aumento en marzo eleve ligeramente esta cifra, pero el país aún cuenta con un “espacio monetario” considerable para mitigar el impacto.
Blanco Valdés explicó que, si el conflicto dura cuatro o cinco semanas, se espera que la situación comience a normalizarse en abril. Además, la inflación interanual disminuirá en marzo de 2027, ya que el evento actual no estará presente en el cálculo. En cuanto al riesgo para las actividades económicas, el Banguat considera que, por el momento, no existe una amenaza significativa. Se espera que la actividad económica se mantenga dinámica, con un crecimiento continuo del crédito y otros indicadores positivos.
Las empresas podrían experimentar un aumento en sus costos debido al incremento en los precios del diésel y la gasolina, pero se considera que aún tienen un margen de maniobra para operar de manera normal a corto plazo. El Banguat destaca que la inflación, que se situaba en 0.69% en enero y 1.55% en febrero, podría aumentar, pero aún se mantendría por debajo del 3%. El crecimiento de la economía se mantiene en un 4.1%.
El principal mensaje del Banguat a los agentes económicos y tomadores de decisiones es mantener la calma y la prudencia. Se espera que el aumento en los precios de los combustibles sea temporal y que se revierta gradualmente, como lo indican las estimaciones de la bolsa de Nueva York. La estabilidad económica del país se mantendrá, y se insta a la confianza en la capacidad de Guatemala para afrontar este choque externo.
El Banguat continuará monitoreando de cerca la evolución del conflicto en Medio Oriente y sus efectos en la economía guatemalteca. Los datos más recientes sobre la inflación de marzo estarán disponibles el 7 de marzo próximo. La institución se compromete a mantener informada a la población sobre cualquier cambio significativo en el panorama económico y a tomar las medidas necesarias para proteger la estabilidad financiera del país. La clave, según Blanco Valdés, es la vigilancia constante y la capacidad de adaptación ante un entorno geopolítico cada vez más complejo e impredecible. La situación actual exige una gestión prudente y una comunicación transparente para evitar el pánico y garantizar la confianza en la economía guatemalteca.


