La Moneda fue escenario de un significativo acto de transición este lunes, marcando el inicio formal del traspaso de mando entre el gobierno de Gabriel Boric y la administración entrante de José Antonio Kast. El subsecretario del Interior, Víctor Ramos, se despidió de su cargo en una ceremonia cargada de simbolismo republicano, flanqueado por figuras clave del gobierno saliente y recibido por el equipo del futuro gobierno, incluyendo al propio Kast. El evento, que tuvo lugar en el patio de Los Naranjos del Palacio de La Moneda a las 15:00 horas, representa un hito en la consolidación de la democracia chilena y la fluidez del proceso de cambio de gobierno.
La salida de Ramos, como dicta la tradición, activa la mecánica interna para la instalación del nuevo equipo. Este procedimiento, que se lleva a cabo unos días antes de la ceremonia de transmisión de mando en el Congreso Nacional el 11 de marzo, permite una transición ordenada y eficiente, asegurando la continuidad de las funciones estatales. La llegada de Máximo Pavez como nuevo subsecretario del Interior se produce en paralelo a la administración actual aún en ejercicio, lo que subraya la importancia de una coordinación fluida entre ambos equipos.
En su discurso de despedida, Ramos expresó su profundo agradecimiento al Presidente Boric por la oportunidad de servir en su gobierno. “Espero haber estado a la altura de lo que él me encomendó, lo que hice, lo hice siempre dando lo mejor de mí y del conocimiento que tenía previamente de mi país, al cual amo también profundamente, al igual que mi familia”, declaró Ramos, visiblemente emocionado. Sus palabras reflejan un compromiso genuino con el servicio público y un profundo amor por Chile.
El subsecretario saliente también aprovechó la ocasión para informar sobre la situación actual del país en áreas clave. Destacó que se están atendiendo las inundaciones en Magallanes, asegurando que se están tomando las medidas necesarias para mitigar los efectos de la emergencia. Informó además que la frontera norte se encuentra expedita y que todos los pasos fronterizos están funcionando normalmente. En relación con la seguridad fronteriza, Ramos resaltó el funcionamiento de los drones recientemente inaugurados por el ministro del Interior y el Presidente Boric en Colchane, una herramienta crucial para el control y la vigilancia de la zona. Finalmente, informó que la macrozona sur no reporta novedades, lo que permite entregar un país en condiciones estables y seguras.
“Nos podemos ir tranquilos y entregarles un país mucho mejor del que recibimos a la autoridad siguiente”, afirmó Ramos, transmitiendo un mensaje de optimismo y confianza en el futuro de Chile. Su declaración subraya el trabajo realizado por el gobierno saliente para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y fortalecer las instituciones del país.
La puesta en escena de la salida de Ramos fue cuidadosamente orquestada para enfatizar la importancia de la transición democrática. La presencia del Presidente Boric, quien agradeció la “paciencia” de Ramos, y su saludo cordial al futuro subsecretario del Interior, Máximo Pavez, simbolizan el respeto mutuo y la voluntad de colaboración entre ambos gobiernos.
El Presidente Boric destacó la “tremenda muestra de esta tradición republicana, de cómo funciona en Chile el traspaso de mando”, enfatizando la importancia de las instituciones y el estado de derecho. Expresó su satisfacción por el encuentro con Pavez y le aseguró que tendrá todas las facilidades y el apoyo necesario para asumir sus nuevas responsabilidades. “Max sabe que tiene todas las facilidades y todo lo que necesite”, afirmó Boric, demostrando su compromiso con una transición sin contratiempos.
El encuentro entre Boric y Kast, aunque breve, fue significativo. Ambos líderes se conocían de hace tiempo, y el saludo cordial y el abrazo que se intercambiaron reflejan un espíritu de diálogo y respeto mutuo. Este gesto es importante para enviar un mensaje de unidad y estabilidad al país, en un momento de cambio político.
La despedida de Ramos culminó con un emotivo abrazo del Presidente Boric y la salida del subsecretario saliente de La Moneda, acompañado de su pareja y sus tres hijas. La imagen de la familia Ramos dejando el Palacio de La Moneda simboliza el fin de un ciclo y el inicio de una nueva etapa, tanto para ellos como para el país.
Este evento marca un momento crucial en la historia reciente de Chile, demostrando la solidez de sus instituciones democráticas y la capacidad de los diferentes actores políticos para trabajar juntos en beneficio del país. La transición de gobierno se está llevando a cabo de manera ordenada y transparente, lo que genera confianza en el futuro y fortalece la democracia chilena. La entrega de un país “mucho mejor del que recibimos” es un legado importante que el gobierno saliente deja a la administración entrante, y un mensaje de esperanza para todos los chilenos. La fluidez de este proceso, con la colaboración de ambos equipos, augura una transición pacífica y constructiva, sentando las bases para un futuro próspero y estable para Chile.

