Maracaibo, Venezuela – La Cámara de Comercio de Maracaibo ha revelado un estudio alarmante sobre la Canasta Alimentaria (CAN) correspondiente al mes de febrero, que evidencia una marcada dualidad en la evolución de los precios de los alimentos en la ciudad. Mientras que en bolívares la inflación persiste y golpea el bolsillo de los zulianos, en dólares se observa una ligera disminución, aunque con matices importantes que no traducen necesariamente en un alivio real para la mayoría de los hogares.
El estudio, que analiza sistemáticamente 47 productos esenciales para una familia promedio de cinco personas, determinó que el costo mensual de la CAN en bolívares alcanzó los 263.088 bolívares, lo que representa un incremento del 9,25% en comparación con enero. Este dato confirma que el mercado de alimentos local mantiene una dinámica inflacionaria preocupante cuando los precios se evalúan en la moneda nacional, la cual sigue depreciándose frente al dólar.
La variación acumulada en los primeros dos meses de 2026 asciende a un preocupante 34,81%, mientras que la variación interanual –comparando marzo de 2025 con febrero de 2026– se dispara a un 736,15%. Estas cifras ilustran la persistente volatilidad que caracteriza la evolución de los precios de los alimentos en Maracaibo, generando una incertidumbre constante para las familias que luchan por cubrir sus necesidades básicas.
Sin embargo, la perspectiva cambia drásticamente al analizar los precios en dólares estadounidenses. Durante febrero, el costo total de la CAN se estimó en 630 dólares, lo que representa una disminución del 3,92% en comparación con el mes anterior. Este cálculo se basa en el tipo de cambio de referencia publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV) al 27 de febrero, que se ubicó en 417,63 bolívares por dólar.
La variación acumulada de los precios en divisas durante los dos primeros meses del año es de -3,76%, mientras que la variación interanual –entre marzo de 2025 y febrero de 2026– alcanza el 28,64%. A pesar de esta aparente mejora en términos de dólares, es crucial entender que la mayoría de los zulianos no perciben sus ingresos en divisas, por lo que esta disminución no se traduce automáticamente en un mayor poder adquisitivo.
El análisis desagregado por categorías revela que los movimientos de precios no han sido uniformes dentro de la estructura de la canasta. El rubro de Carnes y sus preparados experimentó un incremento del 7,80% en bolívares, mientras que su cotización en dólares reflejó una reducción del 5,12%. De manera similar, Raíces, tubérculos y otros productos básicos aumentaron un 7,77% en moneda nacional, pero disminuyeron un 5,15% en divisas.
Semillas, oleaginosas y leguminosas también mostraron una tendencia similar, con un incremento del 6,34% en bolívares y una reducción del 6,41% en dólares. Estos datos evidencian la disparidad que puede surgir en la formación de precios cuando los costos y las referencias de mercado se ajustan en diferentes monedas, creando una situación compleja para los consumidores y los comerciantes.
La Cámara de Comercio advierte que esta dualidad en los precios refleja la creciente dolarización de la economía venezolana, donde muchos productos y servicios se cotizan en dólares, mientras que los ingresos de la mayoría de la población siguen siendo en bolívares. Esto genera una brecha cada vez mayor entre quienes tienen acceso a divisas y quienes dependen exclusivamente de la moneda nacional.
La situación es especialmente crítica para los hogares de bajos ingresos, que se ven obligados a destinar una proporción cada vez mayor de sus ingresos a la compra de alimentos, sacrificando otros bienes y servicios esenciales. La persistente inflación en bolívares erosiona el poder adquisitivo de estos hogares, dificultando aún más su capacidad para cubrir sus necesidades básicas.
Expertos en economía coinciden en que la solución a este problema requiere de una política económica integral que aborde las causas fundamentales de la inflación, promueva la producción nacional de alimentos y garantice el acceso a divisas para todos los sectores de la población. Sin embargo, en el contexto actual, las perspectivas de una mejora a corto plazo son inciertas.
La Cámara de Comercio continuará monitoreando de cerca la evolución de los precios de los alimentos en Maracaibo y publicará informes periódicos para informar a la población y a las autoridades sobre la situación. Se espera que el próximo informe, correspondiente al mes de marzo, arroje nuevas luces sobre la dinámica del mercado y las perspectivas para los próximos meses.
La situación de la canasta alimentaria en Maracaibo es un reflejo de la crisis económica que atraviesa Venezuela, y exige una atención urgente por parte de las autoridades y la sociedad en general. La seguridad alimentaria de las familias zulianas está en juego, y es fundamental tomar medidas para garantizar su acceso a alimentos nutritivos y asequibles.


