Durante un acto público realizado este sábado en el Distrito 8 de la ciudad de El Alto, el presidente Rodrigo Paz expuso los pilares de su estrategia económica, centrando su discurso en la urgente necesidad de actualizar el marco normativo de los sectores extractivos del país. El mandatario sostuvo que la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos y una Ley de Minería resultará determinante para la generación de los recursos financieros que el Estado requiere para ejecutar proyectos de infraestructura y dinamizar la economía nacional.
En su intervención, el jefe de Estado fue enfático al establecer una relación directa entre la legislación y la capacidad de gasto público. Paz afirmó que la implementación de estas nuevas leyes permitirá la disponibilidad de fondos suficientes, asegurando que "aprobando la ley de hidrocarburos y la ley de minería va a haber plata y con eso se hacen obras". Bajo esta premisa, el Gobierno busca impulsar un nuevo marco normativo diseñado específicamente para atraer inversiones, abriendo la puerta tanto al capital público como al privado.
El mandatario detalló que el fortalecimiento de los sectores hidrocarburífero y minero no solo tiene como objetivo la recaudación fiscal, sino que busca un impacto integral en el desarrollo social. Según la visión del presidente, el incremento de la producción en estas áreas permitirá la creación de nuevos puestos de empleo y el aumento de los ingresos estatales. Estos recursos adicionales, señaló, serían destinados prioritariamente a la construcción y mejora de carreteras, hospitales, unidades educativas y diversas obras públicas esenciales para la población.
En un análisis sobre los requerimientos actuales del país, Rodrigo Paz remarcó la necesidad de contar con gas, minería, recursos económicos y divisas. "Necesitamos gas, necesitamos minería, necesitamos platita, necesitamos dolarcitos", expresó el mandatario, vinculando la obtención de estos elementos a la necesidad imperativa de contar con leyes claras y el acceso a créditos. Esta postura refleja la intención del Gobierno de buscar mecanismos de financiamiento y seguridad jurídica para estabilizar la economía.
En cuanto al modelo de gestión, el presidente defendió una estrategia de participación conjunta. Paz indicó que el Estado y la empresa privada deben trabajar de la mano, subrayando que el país tiene la responsabilidad de facilitar la llegada de inversiones sin excluir a ninguno de estos actores. Para el mandatario, la apertura al sector privado es un componente clave para alcanzar los niveles de producción deseados.
Específicamente sobre el sector de los hidrocarburos, el presidente insistió en la importancia de desarrollar y ejecutar proyectos de exploración en el norte del departamento de La Paz. En este sentido, recordó el funcionamiento del sistema de regalías, señalando que los departamentos productores reciben un porcentaje equivalente al 11% de la producción. Paz subrayó que estos recursos representan una oportunidad significativa para que las regiones productoras puedan invertir en obras locales y mejorar su infraestructura.
Finalmente, el mandatario vinculó la capacidad de atraer inversiones extranjeras y nacionales con la estabilidad social del país. En este punto, Rodrigo Paz cuestionó la persistencia de los bloqueos, argumentando que estas medidas de presión afectan negativamente la actividad económica. Según el jefe de Estado, la inestabilidad generada por los conflictos sociales crea un clima de incertidumbre que ahuyenta a las empresas interesadas en instalarse y operar en el territorio nacional. De esta manera, el presidente condicionó el éxito de su plan de inversiones a la prevalencia de la estabilidad y la paz social.

