La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió con firmeza este lunes a las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien el fin de semana calificó a México como el “epicentro de los cárteles de la droga” en América Latina. En una conferencia de prensa matutina, Sheinbaum instó a Estados Unidos a asumir su responsabilidad en la lucha contra el crimen organizado, específicamente deteniendo el flujo ilegal de armas que alimentan la violencia en México.
La respuesta de Sheinbaum se produce después de que Trump, durante la cumbre Escudo de las Américas en Miami, reiterara su postura de que los cárteles controlan gran parte de México y que Estados Unidos debe tomar medidas drásticas para detenerlos, incluso insinuando una posible intervención militar. A pesar de la dureza de sus palabras, Trump también elogió a Sheinbaum, describiéndola como “una persona muy buena” y asegurando mantener una buena relación con ella.
La presidenta mexicana, quien ya había anticipado una respuesta formal a los comentarios de Trump el sábado, enfatizó que su gobierno ha rechazado consistentemente las propuestas de intervención militar estadounidense en territorio mexicano. “Qué bueno que el presidente Trump dice públicamente que, cuando nos ha propuesto que entre el Ejército de Estados Unidos a México, hemos dicho que no. Porque es la verdad. Hemos dicho que no y orgullosamente seguimos diciendo que no”, declaró Sheinbaum, reafirmando la soberanía mexicana en materia de seguridad.
El argumento central de la respuesta de Sheinbaum se centra en el origen del armamento utilizado por los grupos criminales en México. Según datos del propio Departamento de Justicia de Estados Unidos, al menos el 75% de las armas encontradas en escenas del crimen en México provienen de su vecino del norte. “Si se detiene la entrada de armas ilegales, estos grupos no tendrán armamento de alto poder para realizar sus actividades delincuenciales”, argumentó la presidenta.
Esta postura no es nueva para el gobierno mexicano. Desde hace tiempo, México ha solicitado a Estados Unidos que tome medidas más enérgicas para controlar el tráfico de armas ilegales, buscando que Washington asuma parte de la responsabilidad por la ola de violencia que azota al país. En septiembre de 2023, ambos países llevaron a cabo la primera reunión del Grupo de Seguridad México–Estados Unidos, dando inicio a la Misión Cortafuegos, un acuerdo bilateral destinado a detener el tráfico ilegal de armas en la frontera.
Sin embargo, la respuesta de Sheinbaum va más allá de la simple solicitud de control de armas. La presidenta también abordó el tema del tráfico de drogas, reconociendo la colaboración existente entre México y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. “No solamente es que deje de pasar droga de México a Estados Unidos, allí estamos colaborando muchísimo. Se ha reducido a la mitad el fentanilo que cruza de México a los Estados Unidos y otras drogas también”, afirmó Sheinbaum.
Pero la presidenta enfatizó que la lucha contra las drogas debe ser integral y abordar también el problema del consumo. “Seguiremos trabajando para que las drogas no lleguen ni a los jóvenes de Estados Unidos, ni de México, ni de ningún lugar del mundo. Es fundamental reducir el uso, y en México aplicamos acciones desde las escuelas y con campañas contra el consumo de drogas”, agregó.
La respuesta de Sheinbaum a Trump se enmarca en un contexto de creciente tensión en las relaciones bilaterales, especialmente en materia de seguridad. La cumbre Escudo de las Américas, organizada por Trump y otros líderes de la derecha latinoamericana, ha sido vista por algunos como un intento de crear una coalición militar para enfrentar a las organizaciones del narcotráfico en la región, lo que ha generado preocupación en México.
La propuesta de Trump de crear una “nueva coalición militar” ha sido recibida con escepticismo por el gobierno mexicano, que considera que la solución a los problemas de seguridad no pasa por la militarización, sino por el fortalecimiento de las instituciones y la cooperación internacional. Sheinbaum reiteró que la seguridad del país es responsabilidad exclusiva de las autoridades mexicanas y que no permitirá la intervención de fuerzas extranjeras en territorio nacional.
La discusión entre Trump y Sheinbaum pone de manifiesto la complejidad de la lucha contra el crimen organizado en América Latina y la necesidad de una estrategia integral que aborde tanto la oferta como la demanda de drogas, así como el tráfico ilegal de armas. La cooperación entre México y Estados Unidos es fundamental para lograr resultados efectivos, pero esta cooperación debe basarse en el respeto mutuo y la soberanía de cada país.
La postura firme de Sheinbaum, al rechazar la intervención militar estadounidense y exigir que se controle el flujo de armas ilegales desde Estados Unidos, refleja la determinación del gobierno mexicano de tomar el control de su propia seguridad y de defender sus intereses nacionales. La respuesta de la presidenta también envía un mensaje claro a Trump y a otros líderes de la derecha latinoamericana: México no se dejará intimidar y seguirá trabajando por la paz y la seguridad de su país, sin ceder a presiones externas.
El debate sobre la responsabilidad compartida en la lucha contra el crimen organizado seguramente continuará en los próximos meses, a medida que México y Estados Unidos buscan fortalecer su cooperación en materia de seguridad. La clave para el éxito de esta cooperación será encontrar un equilibrio entre la necesidad de abordar los desafíos comunes y el respeto a la soberanía y la autonomía de cada país. La postura de Sheinbaum, al poner el foco en el control de armas y en la reducción del consumo de drogas, ofrece un camino viable para avanzar en esta dirección.


