Santiago vivió este domingo una masiva jornada de movilización en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Miles de personas, según estimaciones de la Coordinadora Feminista 8M, coparon la Alameda desde Plaza Italia hasta las inmediaciones de la estación de metro Los Héroes, en una marcha que resonó con fuerza en todo el país. El lema que encabezó la convocatoria, “Ni un paso atrás, cien hacia adelante”, sintetizó la determinación de un movimiento que se niega a ceder en sus demandas y que se prepara para enfrentar los desafíos que plantea el próximo gobierno.
La jornada comenzó a las 10:00 horas con la concentración de mujeres y disidencias provenientes de diversos puntos de la capital. Una hora después, la marcha se puso en movimiento, exhibiendo una diversidad de carteles, consignas y expresiones artísticas que reflejaban la amplitud de las problemáticas que el movimiento feminista busca abordar. Desde la violencia de género y la brecha salarial hasta los derechos sexuales y reproductivos, pasando por la necesidad de una mayor participación de las mujeres en la política y la toma de decisiones, las demandas fueron múltiples y contundentes.
Las estimaciones sobre el número de asistentes difirieron entre la organización y las autoridades. Mientras la Coordinadora Feminista 8M elevó la cifra a más de 600 mil personas al finalizar la jornada, Carabineros reportó un cálculo preliminar de alrededor de 40 mil manifestantes en el momento álgido de la marcha. A pesar de la discrepancia, la magnitud de la movilización fue innegable, convirtiéndose en una de las más grandes manifestaciones sociales de los últimos años en Chile.
Entre los participantes destacados se encontraba Karen Palma, vicepresidenta de la Central Unitaria de Trabajadores y Trabajadoras (CUT), quien enfatizó los desafíos que aún enfrentan las mujeres en el ámbito laboral. “Hemos seguido viendo que existe violencia en nuestros lugares de trabajo, a pesar de las legislaciones”, señaló Palma, agregando que es fundamental abordar el tema de los cuidados y garantizar condiciones laborales dignas para las mujeres, especialmente aquellas que se desempeñan en empleos precarios o en el sector rural.
Palma también se refirió al escenario político que se abrirá con el próximo gobierno y a la necesidad de mantener la presión para impulsar la agenda feminista. “Hoy día a pesar de saber que ha habido una agenda que en el propio programa del presidente electo hablaba de retrocesos, creemos necesario seguir impulsando nuestra agenda”, afirmó, dejando claro que el movimiento feminista no se conformará con menos de lo que ha conquistado hasta ahora.
La jornada de movilización no se limitó a la capital. En Valparaíso, una convocatoria en la Plaza Sotomayor también congregó a un número significativo de personas. Además, se programaron nuevas marchas en Santiago, desde el metro Protectora de la Infancia hasta la Plaza de Puente Alto, y en Cerro Navia, desde Mapocho con Huelén. Estas acciones demuestran la descentralización y la capacidad de movilización del movimiento feminista en todo el país.
Las actividades por el 8M continuarán durante los próximos días en distintas ciudades de Chile, con llamados a marchar el lunes en Chillán, Concepción, Temuco y Punta Arenas. La Coordinadora Feminista 8M ha convocado además a una huelga general feminista, buscando visibilizar la importancia del trabajo de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad y exigir condiciones de igualdad y justicia.
Al finalizar la jornada en Santiago, las voceras de la Coordinadora Feminista 8M entregaron un balance final de la convocatoria, reafirmando la magnitud de la movilización y advirtiendo al próximo gobierno que no será fácil ignorar las demandas del movimiento feminista. “Copamos las calles de Santiago, y en más de 50 partes del país hay movilizaciones y en la tarde se seguirán movilizando. Al gobierno que viene no le será fácil”, señaló Margarita Peña.
Vesna Madariaga, otra de las voceras de la coordinadora, destacó el carácter transversal del movimiento feminista y las próximas acciones convocadas. “Trabajadoras somos todas y por eso hemos convocado huelga general feminista”, afirmó, agregando que para este lunes se realizará una nueva actividad en el Paseo Bulnes, a las 18:30 horas.
La conclusión de Madariaga fue contundente: “El movimiento feminista chileno, sigue siendo el movimiento más convocante de las luchas sociales en Chile”. Esta afirmación refleja la fuerza y la relevancia del movimiento feminista en el contexto social y político actual del país.
Paralelamente a la masiva movilización, el Presidente saliente y el Presidente electo sostuvieron una reunión para abordar temas relevantes en el proceso de transición. Según fuentes oficiales, la cita tuvo como objetivo retomar la entrega de información sobre asuntos que el mandatario considera cruciales para el futuro del país. El Presidente electo, por su parte, destacó la importancia de garantizar un cambio de mando republicano y transparente.
La reunión entre ambos mandatarios se produjo en un contexto de tensiones políticas y sociales, marcado por las demandas del movimiento feminista y las expectativas generadas por el nuevo gobierno. La capacidad de diálogo y cooperación entre el Presidente saliente y el Presidente electo será fundamental para asegurar una transición pacífica y ordenada, y para abordar los desafíos que enfrenta el país en materia de igualdad de género y justicia social.
La jornada del 8M en Chile ha demostrado una vez más la fuerza y la determinación del movimiento feminista, que sigue siendo un actor clave en la transformación social y política del país. La masiva movilización en Santiago y en otras ciudades del país envía un mensaje claro al próximo gobierno: las demandas de las mujeres no serán ignoradas y la lucha por la igualdad continuará hasta alcanzar una sociedad más justa y equitativa para todas y todos. La huelga general feminista convocada para los próximos días promete mantener la presión y visibilizar la importancia del trabajo de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. El futuro de Chile, sin duda, estará marcado por la fuerza y la perseverancia del movimiento feminista.


