El expresidente colombiano y premio Nobel de la Paz, Juan Manuel Santos, ha lanzado una fuerte crítica a la actual situación política en Venezuela, cuestionando la legitimidad tanto de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, como del gobierno anterior de Nicolás Maduro, quien fue detenido hace dos meses en una intervención liderada por Estados Unidos. En una entrevista con la agencia EFE, difundida este 5 de marzo, Santos expresó su preocupación por la falta de claridad en la transición democrática y la exclusión de la oposición en el proceso.
Santos argumenta que la sucesión de Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, ambos considerados igualmente ilegítimos por el exmandatario, plantea serias interrogantes sobre la lógica detrás de la intervención estadounidense y la posterior transición. “Hasta ahora hay muchos interrogantes, entre ellos el hecho de que las dos personas que seguían (en la línea de sucesión) después de Maduro, la señora Delcy y el hermano, Jorge Rodríguez, que eran igualmente de ilegítimos a Maduro hoy estén gobernando”, declaró Santos.
El premio Nobel de Paz de 2016 enfatizó que la legitimidad democrática solo puede recuperarse a través de elecciones libres y justas. “Si no reconocieron las elecciones donde la oposición ganó clarísimamente, pues que vuelvan a hacer unas elecciones para relegitimar la democracia y poder darle a Venezuela un futuro más claro y más promisorio”, instó Santos, refiriéndose a las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 en las que la oposición venezolana reclamó la victoria.
Santos espera que la transición hacia la democracia se concrete lo antes posible y que se brinde transparencia al pueblo venezolano sobre los plazos y las condiciones de dicha transición. En su opinión, el primer paso crucial es reformar las instituciones encargadas de supervisar las elecciones, especialmente el Consejo Nacional Electoral (CNE), que ha sido objeto de críticas por su falta de imparcialidad. “Algo muy importante: hay que darle espacio a la oposición. La oposición, hasta este momento, ha estado como al margen, no la han tenido en cuenta y creo que la oposición tiene mucho que decir en la reconstrucción de la democracia venezolana”, afirmó el exmandatario.
El expresidente colombiano reveló haber mantenido conversaciones con la líder opositora María Corina Machado, quien también recibió el Premio Nobel de Paz en 2025, aunque no divulgó los detalles de esos diálogos. Esta revelación subraya la importancia que Santos otorga al papel de la oposición en la reconstrucción democrática de Venezuela.
Con una trayectoria que abarcó los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro durante sus dos periodos presidenciales en Colombia, Santos no vislumbra un futuro para la “Revolución Bolivariana del siglo XXI”. Considera que los resultados de esta ideología han sido “desastrosos” para Venezuela. “El chavismo, dependiendo de cómo lo defina uno, murió con la muerte de Chávez (en 2013), y lo que Maduro hizo fue enterrarlo con unos resultados todavía peores a los que recibió cuando murió Chávez”, sentenció Santos con contundencia.
La crítica de Santos se suma a un creciente coro de voces internacionales que cuestionan la legitimidad del gobierno de Delcy Rodríguez y exigen una transición democrática real en Venezuela. La intervención estadounidense, aunque ha logrado la detención de Maduro, ha generado controversia y ha dejado un vacío de poder que, según Santos, debe ser llenado con elecciones libres y justas.
La situación en Venezuela sigue siendo compleja y volátil. La transición democrática, si bien ha sido anunciada, enfrenta numerosos desafíos, incluyendo la falta de confianza en las instituciones electorales, la exclusión de la oposición y la polarización política. Las declaraciones de Juan Manuel Santos ponen de relieve la necesidad de abordar estos desafíos de manera urgente y transparente para garantizar un futuro más estable y próspero para el pueblo venezolano.
La comunidad internacional observa de cerca los acontecimientos en Venezuela, esperando que la transición democrática se lleve a cabo de manera pacífica y respetuosa con los derechos humanos. La participación activa de la oposición y la reforma de las instituciones electorales son consideradas claves para garantizar la legitimidad del proceso y evitar una nueva crisis política en el país.
El legado de Santos como mediador en el proceso de paz colombiano le otorga credibilidad y peso a sus declaraciones sobre la situación en Venezuela. Su llamado a elecciones libres y justas y a la inclusión de la oposición en la reconstrucción democrática del país resuena como un mensaje de esperanza para el pueblo venezolano, que anhela un futuro de paz, prosperidad y libertad. La intervención de Estados Unidos, aunque controversial, ha abierto una ventana de oportunidad para la transición democrática, pero es fundamental que esta oportunidad sea aprovechada de manera responsable y transparente para evitar que Venezuela caiga en un nuevo ciclo de violencia y autoritarismo.


