ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 29 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Trump apunta a Delcy Rodríguez: ¿Extorsión legal o caza de brujas?

Los fiscales federales han preparado posibles cargos de corrupción y lavado de dinero, y han comunicado a Rodríguez que corre el riesgo de ser procesada a menos que continúe cumpliendo con las demandas de Trump tras el secuestro del gobernante Nicolás Maduro en enero, dijeron las fuentes.

Trump apunta a Delcy Rodríguez: ¿Extorsión legal o caza de brujas?

El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, estaría construyendo un caso legal contra Delcy Rodríguez, la actual presidenta encargada de Venezuela, utilizando la amenaza de cargos criminales como palanca para ejercer mayor influencia sobre Caracas. Fuentes familiarizadas con el asunto revelan que fiscales federales han estado preparando un borrador de acusación penal, aunque hasta el momento no se han presentado pruebas públicas que respalden las alegaciones.

La información, obtenida por la agencia Reuters a través de cuatro fuentes distintas, detalla que los posibles cargos se centran en corrupción y lavado de dinero. Según estas fuentes, Rodríguez ha sido informada verbalmente del riesgo de ser procesada si no cumple con las demandas de la administración Trump, demandas que se intensificaron tras la crisis política de enero en Venezuela.

Reuters enfatiza que no ha tenido acceso al documento formal de la acusación, pero es la primera organización en informar sobre la elaboración de este borrador, que involucra presuntos delitos de lavado de dinero y corrupción. La investigación, que se lleva a cabo desde la fiscalía de Miami, se enfoca en la supuesta participación de Rodríguez en el lavado de fondos provenientes de Petróleos de Venezuela (PDVSA), abarcando un período de actividades entre 2021 y 2025. Es crucial destacar que, hasta la fecha, no se han divulgado pruebas concretas que sustenten estas acusaciones.

La noticia generó una rápida y contundente respuesta por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Todd Blanche, fiscal general adjunto, desmintió categóricamente la información a través de la red social X (anteriormente Twitter), calificándola de “totalmente falsa” y cuestionando cómo una noticia de tal naturaleza pudo ser publicada.

Sin embargo, Reuters se mantuvo firme en su reportaje, emitiendo un comunicado en el que reafirmaba la veracidad de la información sobre la preparación de la acusación contra Rodríguez. La agencia de noticias defendió su trabajo periodístico y su compromiso con la precisión y la objetividad.

La Casa Blanca y el Departamento de Estado de Estados Unidos, a pesar de las solicitudes de Reuters, se abstuvieron de comentar sobre el asunto. Esta falta de respuesta oficial alimenta aún más la especulación y la incertidumbre en torno a las motivaciones detrás de esta posible acción legal.

Por su parte, el Ministerio de Comunicación e Información de Venezuela tampoco respondió a las preguntas detalladas planteadas por Reuters sobre los cargos que se estarían preparando contra Rodríguez. Este silencio por parte de ambas partes involucradas dificulta la verificación independiente de la información y la obtención de una perspectiva completa de la situación.

La estrategia de la administración Trump, si se confirma, podría interpretarse como una forma de presión política sobre el gobierno venezolano, buscando influir en sus decisiones y políticas. La amenaza de cargos criminales contra un alto funcionario como Delcy Rodríguez podría ser utilizada como una herramienta de negociación para obtener concesiones en áreas de interés para Estados Unidos, como la liberación de presos políticos, la celebración de elecciones libres y justas, o el acceso a los recursos petroleros del país.

Sin embargo, la falta de transparencia y la ausencia de pruebas públicas plantean serias dudas sobre la legitimidad de esta acción. Críticos argumentan que se trata de una “caza de brujas” política, diseñada para desestabilizar al gobierno venezolano y socavar su soberanía. La acusación, sin el debido proceso y sin pruebas sólidas, podría ser vista como un acto de injerencia en los asuntos internos de Venezuela y una violación de los principios del derecho internacional.

La situación es aún más compleja debido al contexto político actual. Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela han sido tensas durante años, marcadas por sanciones económicas, acusaciones mutuas y una profunda desconfianza. La administración Trump ha adoptado una postura particularmente dura hacia el gobierno de Nicolás Maduro, al que no reconoce como legítimo y al que ha impuesto sanciones económicas sin precedentes.

La posible acusación contra Delcy Rodríguez podría exacerbar aún más estas tensiones y dificultar cualquier intento de diálogo o negociación entre ambos países. También podría tener consecuencias negativas para la estabilidad regional, ya que Venezuela es un país clave en la geopolítica latinoamericana.

El caso plantea interrogantes importantes sobre el uso de la justicia como herramienta política y los límites de la injerencia extranjera en los asuntos internos de otros países. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de esta situación, que podría tener implicaciones significativas para el futuro de Venezuela y para las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.

La falta de comunicación oficial y la controversia generada por el reportaje de Reuters subrayan la necesidad de una investigación independiente y transparente para esclarecer los hechos y determinar la veracidad de las acusaciones contra Delcy Rodríguez. La credibilidad de las instituciones estadounidenses y el respeto al derecho internacional están en juego.

Cobertura en Video