El líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), Mohamed Hamdan Dagalo, conocido popularmente como 'Hemedti', ha emitido una orden directa para modificar la estrategia militar de sus tropas. Esta decisión surge como respuesta inmediata a los recientes avances del Ejército sudanés, que durante el pasado fin de semana logró tomar el control de diversas posiciones clave en el estado de Kordofán del Norte. Entre las pérdidas más significativas para las RSF se encuentra una carretera estratégica que vincula la capital de dicho estado, El Obeid, con Jartum, la capital del país.
A través de unas declaraciones difundidas en vídeo el pasado lunes, 'Hemedti' subrayó la urgencia de la situación, asegurando que "a partir de hoy no hay descanso" y definiendo el momento actual como una "cuestión de vida o muerte". En su mensaje, el líder paramilitar instó a sus combatientes a modificar sus métodos de actuación en el campo de batalla. Una de las instrucciones más específicas ha sido la prohibición de grabar sus movimientos operativos, argumentando que la difusión de estas imágenes proporciona información vital que está siendo aprovechada en beneficio del Ejército sudanés.
Además de los cambios tácticos, el líder de las RSF anunció que se integrará personalmente a sus fuerzas sobre el terreno durante la próxima fase de los combates. Según ha recogido el diario 'Sudan Tribune' este martes, 'Hemedti' dejó claro que el conflicto ha llegado a un punto sin retorno, afirmando tajantemente que "ya no hay vuelta atrás" y que la única opción es "seguir adelante".
Estos movimientos se producen en un contexto de ofensiva por parte del Ejército sudanés. El jefe del Ejército y presidente del Consejo Soberano de Transición, Abdelfatá al Burhan, realizó visitas oficiales a las localidades de Umm Sayala y Yabrat al Sheij, situadas en las proximidades de la ciudad de Bara. Estas zonas fueron recuperadas por las tropas gubernamentales tras una operación militar rápida ejecutada durante el fin de semana.
La relevancia de esta zona es alta debido a la presencia de una carretera de exportaciones fundamental que conecta la ciudad de Omdurmán, en los alrededores de Jartum, con El Obeid, en Kordofán del Norte. Tras la toma de la zona, las fuerzas libanesas que llevaron a cabo la inspección del terreno descubrieron importantes reservas de armamento y suministros alimentarios, así como piezas de repuesto para vehículos de combate que pertenecían a las RSF.
El conflicto armado entre el Ejército y las RSF se originó en abril de 2023, impulsado por profundas discrepancias respecto al proceso de integración del grupo paramilitar —actualmente declarado como organización terrorista— dentro de las Fuerzas Armadas. Esta confrontación provocó el colapso definitivo del proceso de transición abierta que se había iniciado tras el derrocamiento del régimen de Omar Hasán al Bashir en 2019 mediante un golpe de Estado militar.
Mientras la lucha por el control territorial persiste, el impacto humanitario se agrava. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado que, en el estado de Kordofán del Norte, al menos 23 niños han muerto y otros 25 han resultado heridos en los últimos dos meses, periodo en el cual el conflicto se ha intensificado alrededor de El Obeid desde finales de mayo.
El incidente más reciente fue reportado el pasado viernes en la zona de Burbur, al sur de El Obeid, donde cuatro menores perdieron la vida. Este suceso eleva la cifra de víctimas infantiles a ocho solo en lo que va de julio. El balance previo muestra que en mayo fallecieron o resultaron heridos al menos diez niños, mientras que en junio la cifra ascendió a 30. UNICEF destacó con especial dolor que el menor de las víctimas tenía apenas dos meses de edad.
Sheldon Yett, representante de UNICEF en Sudán, lamentó la situación señalando que "detrás de cada cifra hay un niño cuya vida ha sido truncada y una familia cuyo futuro ha cambiado para siempre". Yett insistió en que la seguridad, los derechos y los servicios básicos de los niños y niñas deben ser protegidos, ya que siguen siendo las víctimas directas de este enfrentamiento.
Finalmente, UNICEF informó que, durante el primer semestre del año, al menos 330 niños y niñas han muerto o resultado heridos en el país. La agencia de Naciones Unidas advirtió que la violencia persistente, los desplazamientos forzosos reiterados y los daños causados a las infraestructuras civiles están comprometiendo gravemente la vida, el bienestar y el futuro de la infancia sudanesa.


