Panamá ha dado un paso significativo en su relación comercial con Canadá, con el envío de un contenedor de 54,000 libras de piña fresca a Quebec esta semana. Este hito marca el primer resultado tangible del programa de Formación y Acompañamiento Exportador hacia Canadá, una iniciativa impulsada por el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países. El anuncio, realizado por el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) de Panamá, subraya el compromiso del gobierno panameño con la diversificación de sus exportaciones y el fortalecimiento de lazos económicos con mercados clave.
Aunque Panamá ya ha mantenido un flujo de exportaciones hacia Canadá, esta operación representa un punto de inflexión, ya que es el primer negocio concretado directamente como resultado del programa de capacitación y asistencia técnica. La entrega de certificados a los funcionarios y representantes de las empresas participantes simboliza el éxito de la iniciativa y su capacidad para generar resultados concretos.
Kimberly Rudas, propietaria de Industria 4.0 Panamá, S.A., fue la encargada de anunciar el envío durante el acto de clausura del programa, representando a las 11 empresarias beneficiarias. Rudas destacó que la negociación con el comprador canadiense se cerró durante el curso de la formación, gracias a las herramientas y conocimientos adquiridos a través de la asistencia técnica proporcionada. Este testimonio resalta la importancia de la capacitación especializada en el proceso de exportación y su impacto directo en la capacidad de las empresas panameñas para acceder a mercados internacionales.
El envío inicial consiste en piña verde sin corona, destinada a su procesamiento en Canadá. Sin embargo, la visión a largo plazo es consolidar un contenedor semanal de exportación, con la ambición de aumentar la frecuencia a dos contenedores por semana. Este incremento en el volumen de exportación no solo impulsaría la producción de piña en Panamá, sino que también fomentaría el desarrollo de encadenamientos productivos con pequeños productores locales, generando un impacto positivo en la economía rural y en la creación de empleo.
La viceministra de Comercio Exterior, Astrid Ábrego, enfatizó que la iniciativa fue diseñada como una intervención estratégica orientada a resultados. Ábrego aclaró que el programa no se limitó a la capacitación, sino que se trató de un proceso estructurado y completo para fortalecer las capacidades institucionales y empresariales frente a un mercado tan exigente y de alto valor agregado como el canadiense. La viceministra destacó la importancia de adaptar las estrategias de exportación a las particularidades de cada mercado y de brindar a las empresas las herramientas necesarias para cumplir con los estándares de calidad y las regulaciones comerciales.
Por su parte, la embajadora de Canadá en Panamá, Patricia Atkinson, subrayó que el proyecto es un claro ejemplo de la aplicación plena del TLC entre ambos países. Atkinson recordó que el intercambio bilateral ha experimentado un crecimiento significativo, superando el 500%, desde la entrada en vigor del tratado en el año 2013. La embajadora destacó el enorme potencial que existe para seguir diversificando la relación comercial entre Panamá y Canadá, explorando nuevas oportunidades en sectores como la agroindustria, la tecnología, el turismo y los servicios.
El éxito de esta primera exportación de piña sienta las bases para futuras iniciativas similares, con el objetivo de impulsar las exportaciones panameñas hacia Canadá y otros mercados internacionales. El MICI ha anunciado que se continuará trabajando en la identificación de productos con potencial exportador y en el diseño de programas de capacitación y asistencia técnica adaptados a las necesidades específicas de cada sector.
La iniciativa también busca promover la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) panameñas, que representan una parte fundamental de la economía del país. Se espera que, a través de programas como el de Formación y Acompañamiento Exportador, las PYMES puedan superar las barreras de entrada a los mercados internacionales y aprovechar las oportunidades que ofrece el TLC con Canadá.
El envío de piña fresca a Quebec no solo representa un logro comercial para Panamá, sino también un símbolo de la creciente colaboración y el fortalecimiento de los lazos económicos entre ambos países. La iniciativa demuestra el potencial del TLC para generar beneficios mutuos y promover el desarrollo económico sostenible en ambas naciones. Se espera que este éxito inspire a otras empresas panameñas a explorar las oportunidades que ofrece el mercado canadiense y a participar en los programas de capacitación y asistencia técnica disponibles.
El MICI ha reiterado su compromiso de seguir trabajando en estrecha colaboración con el sector privado y con las autoridades canadienses para identificar nuevas oportunidades de negocio y para facilitar el comercio entre ambos países. Se espera que, en los próximos meses, se anuncien nuevas iniciativas y proyectos destinados a impulsar las exportaciones panameñas y a fortalecer la relación comercial con Canadá. La meta final es convertir a Panamá en un centro de exportación de productos de alta calidad y valor agregado hacia el mercado canadiense y otros mercados internacionales.


