Guantánamo, 25 de febrero de 2026 – En un acto cargado de simbolismo histórico y resonancias actuales, cientos de cubanos se congregaron hoy en el Mausoleo La Confianza, en la provincia de Guantánamo, para conmemorar el 131 aniversario del Alzamiento de La Confianza y reafirmar el compromiso inquebrantable de la Isla con su independencia y soberanía. El evento, que tuvo lugar en la otrora finca donde Periquito Pérez y sus insurrectos iniciaron la Guerra Necesaria en 1895, se convirtió en una poderosa declaración de resistencia frente a lo que se percibe como una renovada ofensiva neocolonial proveniente del norte.
La ceremonia, que se inició al amanecer, estuvo marcada por la participación activa de jóvenes artistas y estudiantes, quienes aportaron un aire de vitalidad y compromiso al homenaje. Trovadores, exponentes de las tradiciones musicales del Guaso y alumnos de la Escuela Vocacional de Danza Alfredo Velázquez, ofrecieron presentaciones que fusionaron el legado cultural cubano con la urgencia del momento presente. Sus interpretaciones sirvieron como un recordatorio de que la lucha por la independencia no es solo una cuestión de historia, sino una realidad palpable en el día a día de la nación.
El Mausoleo La Confianza, que alberga los restos de los mambises guantanameros, se erigió como el escenario perfecto para este acto de reafirmación patriótica. El lugar, impregnado de la memoria de aquellos que sacrificaron sus vidas por la libertad de Cuba, evocó el espíritu de rebeldía y determinación que caracterizó a los primeros luchadores por la independencia. Los árboles bajo los cuales Periquito Pérez y sus hombres firmaron el acta del Alzamiento de La Confianza, por orden de José Martí, fueron testigos silenciosos de la ceremonia, transmitiendo un mensaje de continuidad y perseverancia.
La elección de este sitio no fue casual. En 1895, el Alzamiento de La Confianza representó una respuesta audaz y decidida a las ambiciones expansionistas de Estados Unidos, que buscaba controlar el destino de Cuba. Hoy, más de un siglo después, la Isla se enfrenta a desafíos similares, con una política exterior hostil que busca socavar su soberanía y su derecho a la autodeterminación. Las sanciones económicas, los intentos de desestabilización interna y la propaganda mediática negativa son solo algunas de las herramientas utilizadas para ejercer presión sobre Cuba y obligarla a ceder en sus principios.
En este contexto, la conmemoración del Alzamiento de La Confianza adquiere una relevancia especial. El acto de recordar a los héroes del pasado sirve como un llamado a la acción para las generaciones presentes, instándolas a defender los logros de la Revolución Cubana y a resistir cualquier intento de injerencia extranjera. El grito de “¡Independencia o Muerte!”, que resonó con fuerza en el Mausoleo, no fue solo un eco del pasado, sino una proclama de futuro, una promesa de que Cuba seguirá luchando por su libertad y su dignidad.
El bardo guantanamero Regino Eladio Boti Barreriro, en sus versos, capturó la esencia de este sentimiento de resistencia y determinación. Sus palabras, citadas durante la ceremonia, resonaron en el corazón de los asistentes, recordándoles que la memoria de los héroes debe ser preservada y que el legado de La Confianza debe ser transmitido a las futuras generaciones. “Que nadie el lauro de la patria tronce/Trasmutando el recuerdo en olvidanza,/Porque se oirá de nuevo en este esconce/El grito redentor de La Confianza”, escribió Boti Barreriro, encapsulando la resolución de Cuba de defender su independencia a toda costa.
La presencia de estudiantes de la Escuela Vocacional de Danza Alfredo Velázquez añadió un elemento de esperanza y renovación al evento. Sus movimientos, inspirados en las tradiciones culturales cubanas, simbolizaron la vitalidad y el dinamismo de la juventud cubana, que se muestra decidida a construir un futuro mejor para su país. Su participación demostró que la lucha por la independencia no es solo una responsabilidad de los adultos, sino también un compromiso de los jóvenes, quienes son los herederos de la Revolución Cubana.
La conmemoración del Alzamiento de La Confianza no fue solo un acto de memoria histórica, sino también una manifestación de unidad y solidaridad. Representantes de diversos sectores de la sociedad cubana, incluyendo artistas, intelectuales, trabajadores y estudiantes, se unieron para reafirmar su compromiso con la defensa de la soberanía nacional. Este espíritu de unidad es fundamental para enfrentar los desafíos que se presentan en el camino hacia la construcción de una Cuba más justa y próspera.
El evento en Guantánamo se suma a una serie de iniciativas que se están llevando a cabo en toda la Isla para fortalecer la conciencia patriótica y promover la resistencia frente a la agresión externa. Desde desfiles y actos políticos hasta campañas de educación y movilización social, el pueblo cubano está demostrando su determinación de defender su independencia y su derecho a la autodeterminación. La memoria de La Confianza, como un faro de esperanza y resistencia, ilumina el camino hacia un futuro de libertad y soberanía para Cuba. La isla, una vez más, se prepara para defender su legado, su cultura y su derecho a elegir su propio destino.


