La Corte Suprema ratificó el desafuero del diputado Joaquín Lavín León, abriendo la puerta a una formalización de cargos por presuntos delitos de fraude al fisco, tráfico de influencias y uso malicioso de instrumento privado mercantil. La decisión, confirmada este lunes, pone en el centro de la mira las acciones del exmilitante de la UDI y su posible vinculación con el desvío de fondos públicos para fines políticos, incluyendo campañas electorales de la exalcaldesa de Maipú, Cathy Barriga.
La investigación, liderada por la Fiscalía Metropolitana Oriente, se centra en la emisión de 34 facturas consideradas ideológicamente falsas, el uso de empresas vinculadas a Lavín y el presunto desvío de recursos estatales. Si bien la Corte Suprema descartó los cargos por delitos tributarios, la confirmación del desafuero permite a la Fiscalía avanzar con la investigación y, eventualmente, formalizar cargos contra el diputado.
El abogado Cristóbal Bonacic, defensor de Lavín, calificó el fallo como “muy favorable” al excluir el delito tributario, una acusación que, según su versión, fue introducida por el Servicio de Impuestos Internos (SII) en el último minuto. Sin embargo, la defensa no se muestra preocupada por los cargos restantes, argumentando que la solicitud de desafuero es tardía, dado que Lavín dejará de ser diputado en marzo de este año.
“El Ministerio Público perfectamente bien podía haber prescindido de esta instancia y haber seguido la investigación a partir de marzo”, afirmó Bonacic. “El hecho fue ganancioso para nosotros porque efectivamente privó al Ministerio Público de poder imputar el delito tributario, algo que fue sacado a último minuto”.
Bonacic también cuestionó la diligencia de la Fiscalía en la investigación, señalando que existen numerosas diligencias pendientes que la defensa ha solicitado sin obtener respuesta. “Quedó claro que existen aún numerosas diligencias de investigación pendientes que esta defensa ha pedido, que el Ministerio Público ha retrasado su desarrollo precisamente para poder imputar algún delito y, una vez que se hagan esas diligencias, entonces la firme convicción que aquí ha demostrado que no existen los delitos que están imputando”, declaró.
El abogado se mostró confiado en que, una vez realizadas las diligencias solicitadas, la Fiscalía no podrá formalizar cargos contra Lavín. “Hay mucho paño que cortar y eso obviamente es fruto por parte de la diligencia de investigación que tiene que realizarse”, añadió. “Si el Ministerio Público quiere formalizar, está en su legítimo derecho, esperamos que sea así, obviamente va a dar cuenta de una investigación desprolija, inacabada, donde existe una serie de diligencias de investigación que esta parte viene reclamando desde mayo del año pasado”.
La confirmación del desafuero de Lavín se produce en un momento de alta tensión política en Chile, con una creciente preocupación por la corrupción y el uso indebido de fondos públicos. El caso ha generado una fuerte reacción en la opinión pública y ha reabierto el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y fiscalización.
La investigación de la Fiscalía Metropolitana Oriente se inició a raíz de denuncias sobre la posible emisión de facturas falsas por parte de empresas vinculadas a Lavín. Según las acusaciones, estas facturas habrían sido utilizadas para justificar gastos que no correspondían, desviando fondos públicos para fines políticos.
La posible vinculación de Lavín con las campañas electorales de Cathy Barriga también ha generado controversia. Se investiga si el diputado habría utilizado recursos públicos para financiar las campañas de la exalcaldesa de Maipú, quien también está siendo investigada por presuntos delitos de corrupción.
La confirmación del desafuero de Lavín es un duro golpe para el exmilitante de la UDI, quien ha defendido su inocencia y ha denunciado una persecución política. Sin embargo, la decisión de la Corte Suprema abre la puerta a una investigación más profunda y a la posible formalización de cargos en su contra.
El caso Lavín es un ejemplo de la creciente preocupación por la corrupción en Chile y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y fiscalización. La ciudadanía exige transparencia y rendición de cuentas a sus representantes, y espera que la justicia actúe con firmeza para investigar y sancionar a aquellos que abusen de su poder y desvíen fondos públicos.
La defensa de Lavín ha insistido en que el diputado no tiene nada que ocultar y que está dispuesto a colaborar con la investigación. Sin embargo, la Fiscalía ha señalado que existen pruebas suficientes para justificar el desafuero y avanzar con la investigación.
El futuro de Lavín en la política chilena es incierto. Si es formalizado y condenado por los delitos que se le imputan, podría enfrentar penas de prisión y la inhabilitación para ejercer cargos públicos. El caso Lavín es un recordatorio de que nadie está por encima de la ley y que la corrupción no puede ser tolerada.
La investigación continúa en curso y se espera que en las próximas semanas se presenten nuevos antecedentes que puedan aclarar los hechos y determinar la responsabilidad de los involucrados. La ciudadanía espera con atención el desarrollo de este caso y confía en que la justicia actuará con imparcialidad y transparencia.
Este caso, sin duda, marcará un precedente en la lucha contra la corrupción en Chile y sentará las bases para una mayor transparencia y rendición de cuentas en la gestión pública. La confirmación del desafuero de Lavín es un paso importante en esta dirección, pero aún queda mucho por hacer para erradicar la corrupción y construir un país más justo y equitativo.


