El presidente José Jerí se refirió a la convocatoria de un pleno extraordinario en el Congreso para debatir mociones de censura en su contra, reafirmando su confianza en la legalidad del proceso, aunque sin descartar un clima de inestabilidad política. En una entrevista concedida al programa “Sin rodeos”, el mandatario delineó su postura frente a la crisis política que lo embarga, anunciando que no asistirá al Legislativo para ejercer su defensa bajo el actual procedimiento de censura.
Jerí Oré enfatizó que, siendo su origen parlamentario, el camino constitucional adecuado para su destitución sería un proceso de vacancia, no una censura. “Mi origen es parlamentario, pero yo tomé juramento como presidente de la República y el procedimiento que corresponde constitucionalmente hablando y con todas las normas que devienen es un procedimiento de vacancia, pero finalmente será el Congreso el que tome una decisión en base a la Constitución, a las leyes, a los reglamentos”, declaró. Sin embargo, reconoció la potestad del Congreso para tomar una decisión, instándolos a actuar con “buen criterio” y “sentido de responsabilidad” para evitar agravar la inestabilidad política que ya afecta al país. “Respeto la decisión del Congreso. Solamente apelo a que el procedimiento que opte se ajuste a la Constitución”, añadió.
La decisión del presidente de no comparecer ante el Congreso para defenderse se basa en su interpretación de que el procedimiento de censura actual no le obliga a hacerlo. “Bajo el procedimiento actual de censura no me corresponde ir”, afirmó rotundamente. Esta postura ha generado debate entre analistas políticos, algunos de los cuales consideran que la ausencia del presidente podría interpretarse como una falta de respeto al poder legislativo y una señal de debilidad.
El presidente Jerí también insinuó que las motivaciones detrás de los intentos de censura son, en parte, una reacción a sus políticas de seguridad y su determinación de combatir la criminalidad. “Siempre hay intenciones subalternas en que el presidente no siga haciendo las cosas”, sostuvo, sugiriendo que “luchar contra la inseguridad” y “meterse en los penales” son factores que podrían estar impulsando la búsqueda de su destitución. Estas declaraciones apuntan a una posible confrontación con sectores vinculados a actividades ilícitas, aunque no ofreció pruebas concretas para respaldar sus afirmaciones.
En un momento de creciente escrutinio público, especialmente tras la revelación de reuniones extraoficiales con empresarios chinos, Jerí Oré se defendió vehementemente de cualquier acusación de corrupción o delito. Aseguró que no ha cometido “ningún delito” y que posee “la plena suficiencia moral para poder ejercer la Presidencia de la República”. Esta declaración busca contrarrestar la erosión de su imagen pública y reafirmar su legitimidad para continuar en el cargo.
La controversia en torno a las reuniones con los empresarios chinos ha generado una ola de críticas y llamados a la transparencia. La oposición exige una investigación exhaustiva para determinar si hubo tráfico de influencias o compromisos que atenten contra los intereses nacionales. El gobierno, por su parte, ha defendido la necesidad de atraer inversión extranjera para impulsar el desarrollo económico del país, pero ha prometido colaborar con las investigaciones en curso.
La situación política se complica aún más ante la inminente discusión de las mociones de censura en el Congreso. Si bien el resultado final es incierto, la oposición cuenta con los votos necesarios para llevar adelante el proceso, lo que podría culminar con la destitución del presidente Jerí. La clave estará en la cohesión de los diferentes grupos parlamentarios y en la posible aparición de nuevos actores que puedan influir en la decisión final.
Analistas políticos coinciden en que la crisis política actual representa un desafío para la estabilidad democrática del país. La polarización entre el gobierno y la oposición, la desconfianza en las instituciones y la creciente preocupación ciudadana por la corrupción y la inseguridad son factores que podrían agravar la situación. La resolución de esta crisis requerirá un diálogo constructivo entre todas las partes involucradas, así como un compromiso firme con el respeto a la Constitución y el Estado de Derecho.
Paralelamente a la crisis política, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha publicado los resultados del sorteo de miembros de mesa para las elecciones generales de 2026. Este proceso es fundamental para garantizar la transparencia y la legitimidad de los comicios, y la ONPE ha instado a los ciudadanos sorteados a cumplir con su deber cívico. La periodista Karina Valencia de “El Poder en tus Manos” ofrecerá un informe detallado sobre este tema en las próximas horas.
La incertidumbre política y económica que se cierne sobre el país ha generado preocupación en los mercados financieros y en el sector empresarial. La inversión extranjera se ha visto afectada, y la moneda nacional ha experimentado una ligera depreciación. El gobierno ha anunciado medidas para estabilizar la economía y recuperar la confianza de los inversionistas, pero su efectividad dependerá de la resolución de la crisis política.
En resumen, el presidente Jerí se enfrenta a un momento crucial en su mandato. La convocatoria del pleno extraordinario en el Congreso, su decisión de no comparecer ante el Legislativo y las acusaciones de corrupción que lo persiguen lo colocan en una posición vulnerable. El futuro político del país dependerá de la forma en que se resuelva esta crisis y de la capacidad de los diferentes actores para encontrar un camino hacia la estabilidad y el progreso.

