La Unidad Investigativa del diario EL TIEMPO ha publicado un reportaje exclusivo, actualizado al 28 de julio de 2026, que pone al descubierto una serie de nombramientos controvertidos dentro del marco de las estrategias de paz del Gobierno Nacional. La investigación se centra en la designación de personas con antecedentes o vínculos cuestionables como "gestores de paz", un rol que implica una coordinación directa con las altas esferas del Ejecutivo.
Dentro de los hallazgos más relevantes, la Unidad Investigativa resalta la participación de figuras clave del Estado. El reporte menciona directamente al presidente de la República, Gustavo Petro, y al consejero comisionado de Paz, Otty Patiño. El análisis periodístico vincula a estos funcionarios con la gestión y el contexto de los nombramientos que hoy se encuentran bajo el escrutinio público.
El núcleo de la controversia radica en una resolución oficial mediante la cual se nombra formalmente como gestores de paz a dos individuos: Jhon Jairo Giraldo Portilla, conocido bajo el alias de 'JJ', y Luis Carlos Vélez, identificado como alias 'El Mono'. Este documento administrativo es la pieza central de la investigación, ya que legitima la función de estos sujetos en un proceso tan sensible como la construcción de paz en el país.
En el caso de Luis Carlos Vélez, alias 'El Mono', la situación adquiere una complejidad jurídica mayor. La investigación de EL TIEMPO detalla que este individuo ha sido objeto de una audiencia de solicitud de medida de aseguramiento. El hecho de que una persona designada administrativamente como gestor de paz se encuentre enfrentando procesos judiciales de esta naturaleza plantea interrogantes sobre los criterios de selección y validación utilizados por el Comisionado de Paz y el Gobierno Nacional.
Por otro lado, el reportaje profundiza en la figura de Jhon Jairo Giraldo Portilla, alias 'JJ'. Según la información recopilada por la Unidad Investigativa, Giraldo Portilla mantiene una cercanía estrecha con otro personaje identificado como Giovanny Rojas, alias 'Araña'. Esta red de vínculos sugiere que los nombramientos podrían no ser aislados, sino que forman parte de una estructura de relaciones preexistentes entre los designados y otros actores cuestionados.
Sumado a lo anterior, la investigación introduce un elemento adicional de gravedad al mencionar a Manuel Castañeda. En el cuerpo del reporte, Castañeda es descrito explícitamente como el "narcochofer de la UNP" (Unidad Nacional de Protección). La inclusión de este personaje en la investigación sugiere que el entramado de influencias y nombramientos podría extenderse hacia los organismos encargados de la seguridad y protección de funcionarios y personas en riesgo.
El material probatorio presentado por el medio incluye fotografías de archivo de los implicados, así como la resolución donde constan los nombramientos de 'JJ' y 'El Mono'. Estas evidencias visuales y documentales respaldan la tesis de que el Gobierno, a través de la oficina del consejero comisionado de Paz, ha integrado a personas con perfiles problemáticos en la estructura de mediación del conflicto.
La investigación, disponible exclusivamente para suscriptores, subraya la contradicción existente entre la función diplomática y social de un gestor de paz y la realidad jurídica de los implicados. La solicitud de medidas de aseguramiento contra alias 'El Mono' y la descripción de Castañeda como "narcochofer" ponen en evidencia una tensión entre la voluntad política del presidente Gustavo Petro y la legalidad procesal.
Este reporte de la Unidad Investigativa concluye que el proceso de designación de gestores de paz ha sido permeable a la entrada de individuos vinculados a actividades ilícitas o procesos penales, lo que podría comprometer la transparencia y la legitimidad de las gestiones adelantadas por el comisionado Otty Patiño. La publicación permanece actualizada, reflejando la gravedad de los hallazgos sobre la red que conecta a alias 'JJ', alias 'El Mono', alias 'Araña' y el mencionado exchofer de la UNP.


