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El futuro de Andrés Jouannet como subsecretario de Seguridad Pública en el próximo gobierno de José Antonio Kast pende de un hilo, luego de que resurgieran cuestionamientos sobre sus vínculos con empresarios y personas imputadas por delitos económicos. El ministro de Seguridad Pública saliente, Luis Cordero, se refirió a la polémica, defendiendo la trayectoria del diputado y sugiriendo que la decisión final recae en la administración entrante.
La controversia se centra en las conexiones de Jouannet con Emilio Yang, empresario chino investigado por la Fiscalía en una causa que indaga un posible tráfico de influencias relacionado con la diputada Karol Cariola (PC). A esto se suman sus lazos con Alberto Hadad, formalizado en 2019 por financiamiento irregular de campañas políticas y actualmente imputado en el caso Tragamonedas, una investigación de gran envergadura sobre apuestas ilegales y corrupción.
Las revelaciones han generado un intenso debate en la esfera política, con voces que exigen una explicación clara y ponen en duda la idoneidad de Jouannet para asumir un cargo de alta responsabilidad en materia de seguridad. La oposición ha sido particularmente crítica, acusando al equipo de Kast de ignorar las alertas y de priorizar consideraciones políticas sobre la transparencia y la probidad.
Ante este escenario, el ministro Cordero optó por un discurso prudente, reconociendo que los antecedentes eran conocidos y que Jouannet había dado explicaciones en su momento. “Uno tiene que ser prudente”, afirmó en declaraciones a T13, “estos antecedentes se conocían de antes, el diputado Jouannet dio explicaciones en su oportunidad”.
Cordero, quien ha trabajado con Jouannet en diversas comisiones parlamentarias relacionadas con Seguridad y Defensa, elogió su desempeño y su compromiso con la agenda de seguridad pública. “Solo puedo decir respecto al diputado que a mí me tocó, en las tres condiciones en las que he estado en el Gobierno, estar con él tanto en la Comisión de Seguridad como en la Comisión de Defensa, y tengo la mejor opinión de él”, aseguró.
Sin embargo, el ministro también enfatizó que la evaluación final de la idoneidad de Jouannet corresponde al equipo de Kast. “Me parece que es un tema de evaluación de la administración entrante y que es de prudencia que la autoridad vigente no emita opiniones sobre eso”, añadió.
Cordero destacó la contribución de Jouannet a la aprobación de más de 70 leyes relacionadas con la seguridad pública, incluyendo la creación del Ministerio de Seguridad Pública. “Fue una persona que contribuyó significativamente a varios de los proyectos de la agenda de seguridad pública”, afirmó. “Yo solo puedo hablar desde la experiencia profesional que yo he tenido con él y que sí, es una persona muy proactiva para poder avanzar en la agenda de seguridad”.
La defensa de Cordero llega en un momento crucial, ya que la administración de Kast se prepara para asumir el poder el próximo 11 de marzo. La designación de Jouannet como subsecretario de Seguridad Pública ha sido uno de los primeros desafíos para el nuevo gobierno, y la forma en que Kast aborde esta situación podría marcar el tono de su administración.
La polémica también ha puesto en el centro del debate la necesidad de establecer criterios más rigurosos para la selección de altos funcionarios públicos, especialmente en áreas sensibles como la seguridad. Expertos en ética pública han señalado que los vínculos de Jouannet con personas investigadas por delitos económicos podrían generar conflictos de interés y socavar la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
Mientras tanto, el equipo de Kast ha mantenido un perfil bajo, evitando pronunciarse directamente sobre el tema. Fuentes cercanas al futuro gobierno han indicado que se está realizando una evaluación exhaustiva de los antecedentes de Jouannet y que se tomará una decisión en los próximos días.
La situación de Jouannet se complica aún más por la creciente presión de la opinión pública y de los medios de comunicación, que han exigido una mayor transparencia en el proceso de selección de funcionarios. Diversos sectores de la sociedad han manifestado su preocupación por la posibilidad de que personas con vínculos cuestionables ocupen cargos de poder en el nuevo gobierno.
En paralelo a la controversia por Jouannet, el Congreso Nacional ha estado debatiendo el déficit fiscal estructural de 3,55% del PIB, criticando el manejo económico del gobierno saliente y calificando la herencia del presidente Boric como un “desastre”. Esta situación añade un elemento de incertidumbre al panorama político y económico del país, y podría complicar aún más la tarea del nuevo gobierno.
La polémica en torno a Jouannet es solo un ejemplo de los desafíos que enfrenta el gobierno de Kast en sus primeras semanas de gestión. La administración entrante deberá demostrar su capacidad para abordar los problemas del país de manera transparente y eficiente, y para ganarse la confianza de la ciudadanía. La decisión sobre el futuro de Jouannet como subsecretario de Seguridad Pública será una prueba clave para el nuevo gobierno, y podría tener un impacto significativo en su legitimidad y credibilidad.


