Cimex asegura que la venta de combustible en pesos cubanos (CUP) se restablecerá de manera gradual, aunque condicionada a la mejora de las condiciones objetivas de abastecimiento. La corporación estatal, a través de su vicepresidente comercial, Juan Sera Blázquez, ha intentado calmar la creciente preocupación ciudadana ante las recientes restricciones en la comercialización de gasolina, asegurando que las medidas actuales son de carácter contingencial y no representan una política permanente.
La escasez de combustible en Cuba ha alcanzado niveles críticos en las últimas semanas, obligando a las autoridades a implementar un nuevo sistema de distribución basado principalmente en la venta en divisas a través de la plataforma digital Ticket. Este sistema, aunque diseñado para priorizar actividades económicas y servicios esenciales, ha generado frustración y descontento entre la población debido a las limitaciones en el acceso al combustible y las dificultades técnicas iniciales de la plataforma.
Según Cimex, la reorganización responde a un escenario de contingencia derivado de la compleja situación de abastecimiento que enfrenta el país. La venta de gasolina B90 y B94 en divisas se realiza actualmente en 144 servicentros habilitados en todo el país, permitiendo a cada usuario adquirir hasta 20 litros por turno, con una validez de 24 horas. Además, 48 de estos servicentros han sido destinados prioritariamente al sector turístico, considerado estratégico para la captación de ingresos en moneda extranjera.
El lanzamiento de la plataforma Ticket no ha estado exento de problemas. La alta demanda generó una saturación del sistema en los primeros días, provocando lentitud y fallas técnicas debido a los miles de accesos simultáneos. Los directivos de la empresa tecnológica XETID, encargada del desarrollo de la plataforma, han reconocido las dificultades y han asegurado que se han realizado ajustes y labores de mantenimiento para estabilizar el servicio. Se llegó a registrar un pico de decenas de miles de solicitudes por segundo, lo que evidencia la urgencia y la necesidad de combustible en la isla.
En paralelo a la implementación del nuevo sistema de venta, Fincimex ha anunciado que habilitará un mecanismo para devolver los saldos pendientes en las tarjetas chip recargables utilizadas anteriormente para la compra de combustible. Las devoluciones se realizarán mediante transferencia bancaria y de forma gradual, debido al alto volumen de tarjetas en circulación. Esta medida busca aliviar la situación de aquellos ciudadanos que aún poseen saldos en estas tarjetas y que no han podido utilizarlos desde la entrada en vigor del nuevo sistema.
La decisión de priorizar la venta en divisas ha generado críticas por parte de la población, que considera que limita el acceso al combustible a aquellos que no disponen de moneda extranjera. Sin embargo, Cimex insiste en que la medida es necesaria para distribuir de forma controlada un recurso escaso y garantizar el suministro a sectores prioritarios de la economía.
El vicepresidente comercial de Cimex ha reiterado que el esquema actual responde a una coyuntura excepcional y que, en la medida en que mejoren las condiciones de suministro, se evaluará la incorporación de nuevos servicentros y la recuperación paulatina de modalidades de venta en pesos cubanos. No obstante, no ha ofrecido un cronograma específico para la reanudación de la venta en CUP, lo que ha generado incertidumbre entre la población.
La escasez de combustible en Cuba es un problema estructural que se agrava por la falta de inversiones en el sector energético, la dependencia de las importaciones y las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. La situación actual ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del país ante las fluctuaciones del mercado internacional y la necesidad de diversificar las fuentes de energía.
El gobierno cubano ha implementado una serie de medidas para hacer frente a la crisis energética, como la promoción del uso de energías renovables, la optimización del consumo y la búsqueda de nuevos proveedores de combustible. Sin embargo, estas medidas aún no han logrado revertir la situación y la escasez de combustible sigue siendo uno de los principales desafíos que enfrenta el país.
La incertidumbre sobre el futuro del suministro de combustible ha generado preocupación en diversos sectores de la economía cubana. El transporte público, la agricultura y la industria se han visto afectados por las restricciones en el acceso a la gasolina, lo que ha provocado interrupciones en la producción y el suministro de bienes y servicios.
La situación también ha generado un aumento en los precios de los productos y servicios, lo que ha afectado el poder adquisitivo de la población. Muchos ciudadanos se han visto obligados a reducir sus gastos y a buscar alternativas para movilizarse y satisfacer sus necesidades básicas.
La escasez de combustible en Cuba es un problema complejo que requiere de soluciones integrales y a largo plazo. Es necesario invertir en el sector energético, diversificar las fuentes de energía, promover el ahorro y la eficiencia energética y buscar nuevas fuentes de financiamiento para garantizar el suministro de combustible a la población y a la economía.
Mientras tanto, la población cubana deberá seguir lidiando con las restricciones y las dificultades que impone la escasez de combustible, esperando que las autoridades logren encontrar una solución a este problema que afecta a todos los aspectos de la vida en la isla. La promesa de Cimex de restablecer la venta en pesos cubanos, aunque condicionada, representa un rayo de esperanza en medio de la incertidumbre. Sin embargo, la falta de un cronograma claro y la dependencia de factores externos hacen que la recuperación de la normalidad en el suministro de combustible sea aún incierta.


