José Antonio Kast ha dejado claro que él tendrá la última palabra en la designación de embajadores, desatando una batalla interna en Chile Vamos y poniendo en jaque las expectativas de los partidos políticos. Fuentes cercanas a la transición revelan que, durante reuniones con su futuro canciller, Francisco Pérez Mackenna, Kast expresó su molestia por la presión para incluir a figuras afines en las misiones diplomáticas, sentenciando que asumirá la responsabilidad política de las nominaciones.
La “Moneda chica” se ha visto inundada de currículos, listas y llamadas telefónicas, con propuestas para los 15 a 20 cupos de alta valía que planea llenar la nueva administración en el exterior. Esta avalancha de solicitudes se suma a las quejas de las dirigencias partidistas, quienes lamentan la escasa representación en el gabinete ministerial y en las subsecretarías que se conformarán en marzo.
La reciente elección parlamentaria del 16 de noviembre y las limitaciones a la reelección han dejado a varios políticos sin espacios de poder, intensificando la presión para obtener un puesto en el extranjero. “Hay muchos dirigentes que están buscando pega, exigiendo cargos, porque quedaron fuera de los espacios de poder. E invocan equilibrios, razones de amistad o de cercanía política con la nueva administración para lograr un puesto, sin tener incluso las competencias para nuevos roles”, confiesa una fuente de Chile Vamos.
Sin embargo, el camino no es fácil. Kast ha impuesto un límite claro al servicio exterior, rechazando el uso de las plazas diplomáticas como “premios de consuelo” o herramientas de compensación política. Esta postura se remonta a 2019, cuando impulsó la propuesta Ley JUPI, en referencia al caso de María Angélica Álvarez, exjefa de programación de La Moneda, quien fue designada agregada cultural en Roma durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet.
Kast también ha criticado abiertamente las nominaciones realizadas por Gabriel Boric, como la designación de Paula Narváez y Beatriz Sánchez como embajadoras. “El candidato Boric prometió no usar las embajadas como premio de consuelo. El Presidente Boric nombra a Paula Narváez, candidata derrotada, como embajadora”, tuiteó en marzo de 2022. Posteriormente, en noviembre del mismo año, sentenció: “Es una vergüenza. Ya no hay excusas ni justificaciones, simplemente usaron las embajadas como premios de consuelo, pitutos y amiguismos. Una burla!”.
Este principio podría convertirse en un flanco para Kast si cede a las presiones y cruza esos límites. La situación se complica aún más con la extensa reunión de tres horas entre Pérez Mackenna y el ministro Alberto van Klaveren en el Edificio Carrera, donde se discutió la necesidad de mantener un equilibrio entre funcionarios de carrera y figuras políticas en las designaciones.
Fuentes de la Oficina del Presidente Electo (OPE) revelan que Pérez Mackenna recibió el consejo de respetar la regla no escrita del 80-20, que reserva el 80% de los cargos para los diplomáticos de carrera y abre solo el 20% restante a figuras del ámbito político. Esta práctica, iniciada con Bachelet y continuada por Piñera y Boric, busca asegurar la profesionalización del servicio exterior y evitar problemas con el mundo diplomático.
Cristián Piña, presidente de la Asociación de Diplomáticas y Diplomáticos de Carrera (Adica), expresa la expectativa de que el nuevo gobierno profundice la profesionalización del servicio exterior. “Esto no es un capricho de nuestra asociación, sino que es una medida técnica, que asegura que Chile hable internacionalmente con una sola voz profesional, con visión de Estado, por sobre los ciclos políticos”, afirma.
La preocupación es compartida en el despacho del futuro canciller, ya que los representantes políticos han sido tradicionalmente los responsables de generar traspiés en las relaciones internacionales. A esto se suma la reducción presupuestaria que enfrenta la Cancillería, con una disminución del 1,5% en los recursos para la mantención de las 74 embajadas, 116 consulados y 12 misiones diplomáticas.
Esta situación presupuestaria ha provocado retrasos en la instalación de nuevas autoridades en el pasado, lo que ha llevado a considerar que la diplomacia chilena está desfinanciada y enfrenta un estrés presupuestario.
A pesar de que han circulado varios nombres, la OPE asegura que Pérez Mackenna comenzará ahora el proceso final de evaluación de los posibles representantes diplomáticos, que serán zanjados por Kast. Se priorizará un análisis exhaustivo de los perfiles y antecedentes, así como las capacidades para impulsar la agenda prioritaria del gobierno y defender los intereses de Chile en un contexto geopolítico complejo.
Pérez Mackenna ha instruido a su equipo fortalecer los lazos con Estados Unidos y atraer inversiones. “Necesitamos embajadores activos”, ha enfatizado, buscando diplomáticos capaces de generar empleo, traer experiencias exitosas en seguridad y promover a Chile en la comunidad internacional.
Aunque aún no hay un pronunciamiento público sobre la regla del 80-20, Pérez Mackenna ha planteado en privado la intención de mantener un equilibrio en la designación de embajadores, mostrando una alta estima por el cuerpo diplomático.
Para los expertos, es crucial que el gobierno defina con claridad los objetivos de su política exterior y el perfil de los postulantes, especialmente en las plazas clave, donde se requiere conocimiento, especialización, capacidad negociadora, dominio de idiomas y redes.
Entre los nombres que suenan con fuerza, destaca el senador gremialista Juan Antonio Coloma para la embajada en Madrid, una propuesta que cuenta con el visto bueno de Kast a pesar de sus diferencias pasadas. El exdiputado Issa Kort es considerado para Brasil y la Unión Europea, mientras que la senadora UDI Luz Ebensperger suena para Uruguay.
Gabriel Zaliasnik, por su parte, podría reemplazar a José Antonio Viera-Gallo en Argentina, aunque su entorno descarta una oferta formal. El senador RN Francisco Chahuán es considerado para México, y el presidente de la Cámara, José Miguel Castro, para la OEA.
Roberto Ampuero, ex canciller durante el segundo gobierno de Piñera, ha sido mencionado para la ONU, mientras que Andrés Ergas y Rodrigo Yáñez son candidatos para la embajada en Estados Unidos. Miguel Mellado, quien renunció a RN para apoyar a Kast, suena para Portugal.
Algunos nombres han sido descartados, como Ricardo Rincón y Andrés Jouannet. La incógnita persiste sobre cuántos embajadores nominará Kast, considerando que Boric nombró 17 y Piñera ratificó a 25 en 2018. La definición de estos cargos cruciales marcará el tono de la política exterior del nuevo gobierno y su capacidad para enfrentar los desafíos que se avecinan.


