El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha lanzado un mensaje contundente al expresidente estadounidense Donald Trump, instándolo a permitir que el pueblo venezolano resuelva sus propios problemas sin injerencias externas. En una entrevista concedida al canal de televisión UOL, Lula reveló haber transmitido este mensaje directamente a Trump, enfatizando la necesidad de respetar la soberanía y la autodeterminación de la nación sudamericana.
La declaración de Lula se produce en un contexto de crecientes tensiones en la región, tras la intervención militar estadounidense en Venezuela el pasado 3 de enero, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Lula fue uno de los primeros líderes en condenar esta acción, calificándola de violación de la soberanía venezolana y un obstáculo para la paz y la estabilidad en América Latina.
El presidente brasileño argumentó que América Latina es una zona de paz, desprovista de armas nucleares y ambiciones belicistas. Su principal interés, según sus palabras, es fomentar el crecimiento económico y mejorar las condiciones de vida de la población latinoamericana. En este sentido, Lula considera que la intervención externa en los asuntos internos de Venezuela es contraproducente y socava los esfuerzos por lograr un desarrollo sostenible y equitativo en la región.
Lula, quien mantuvo estrechos lazos con los presidentes venezolanos Hugo Chávez y Nicolás Maduro en el pasado, aclaró que la preocupación primordial de Brasil no es el futuro político de Maduro, sino el fortalecimiento de la democracia en Venezuela y el retorno de los más de 8.4 millones de venezolanos que se han visto obligados a abandonar su país debido a la crisis económica y política.
"Nuestra preocupación principal es si hay posibilidades de fortalecer la democracia en Venezuela y de que regresen los 8,4 millones de venezolanos que abandonaron el país", afirmó Lula. El mandatario brasileño expresó su deseo de que se respeten plenamente los derechos políticos de la población venezolana, que puedan participar activamente en la vida democrática y que el gobierno mejore la calidad de vida de sus ciudadanos.
Además, Lula destacó la importancia de la recuperación de la industria petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), que ha sufrido un grave declive en los últimos años. La revitalización de PDVSA, según Lula, es fundamental para la recuperación económica de Venezuela y para garantizar el suministro energético de la región.
La postura de Lula contrasta con la política de algunos otros países de la región, que han apoyado la intervención estadounidense en Venezuela. Durante su participación en un foro económico en Panamá la semana pasada, Lula criticó la falta de una respuesta unificada de América Latina ante la intervención militar, instando a los líderes regionales a defender la soberanía y la autodeterminación de Venezuela.
El presidente brasileño anunció que volverá a abordar el tema de Venezuela en una reunión con Trump en Washington durante la primera semana de marzo. Lula aseguró que no hay temas vedados para la discusión, excepto la soberanía de Brasil, que calificó de "sagrada".
"Lo que le he dicho a Trump es que somos dos seres humanos con 80 años y presidentes de las dos mayores democracias de Occidente, por lo que tenemos que sentarnos y ver lo que interesa a cada país, para establecer acuerdos en que podamos trabajar juntos. No hay temas prohibidos para discutir", dijo Lula.
La reunión entre Lula y Trump se espera que sea un momento crucial para definir el futuro de las relaciones entre Brasil y Estados Unidos, así como para abordar los desafíos y oportunidades que enfrenta América Latina. La postura firme de Lula en defensa de la soberanía venezolana y su llamado a la autodeterminación del pueblo venezolano podrían marcar un punto de inflexión en la política regional y abrir un nuevo capítulo en las relaciones entre América Latina y Estados Unidos.
Analistas políticos sugieren que la estrategia de Lula busca posicionar a Brasil como un líder regional capaz de mediar en conflictos y promover soluciones pacíficas. Su enfoque en el diálogo y la cooperación, en lugar de la confrontación y la intervención, podría ser clave para lograr una mayor estabilidad y prosperidad en América Latina.
La comunidad internacional observa con atención la evolución de la situación en Venezuela y la postura de los principales actores regionales. La defensa de la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano por parte de Lula podría inspirar a otros líderes a seguir su ejemplo y a buscar soluciones pacíficas y negociadas para los desafíos que enfrenta la región. La reunión entre Lula y Trump en Washington será un momento decisivo para determinar si es posible construir un nuevo marco de relaciones entre Brasil y Estados Unidos basado en el respeto mutuo y la cooperación.












