India está intensificando su cooperación con Rusia en el ámbito de la energía nuclear, mientras se prepara para un ambicioso aumento de su capacidad nuclear a 100 GW para 2047, como parte de una estrategia de transición energética a largo plazo. El Departamento de Energía Atómica (DAE) de la India ha confirmado que se mantienen conversaciones continuas con Rosatom, la corporación estatal rusa de energía atómica, abarcando la construcción de centrales nucleares de gran capacidad y el desarrollo de pequeños reactores modulares (SMR).
Esta colaboración, según el DAE, se centra en fortalecer la cooperación bilateral, priorizando la seguridad en cada fase de la construcción. Las plantas nucleares indias se adhieren estrictamente a las autorizaciones por etapas otorgadas por la Junta Reguladora de Energía Atómica (AERB), garantizando el cumplimiento de los más altos estándares de seguridad.
El impulso a la energía nuclear se refleja en el presupuesto nacional 2025-2026, que asigna recursos significativos a este sector. El gobierno indio considera la energía nuclear como un pilar fundamental para garantizar la fiabilidad energética del país y reducir su dependencia de los combustibles fósiles, una meta crucial en el contexto del cambio climático global.
Para alcanzar el objetivo de 100 GW para 2047, India está implementando una serie de intervenciones políticas estratégicas e invirtiendo en infraestructura. Un enfoque clave es el desarrollo de tecnología nuclear autóctona, complementado con colaboraciones público-privadas. Esta estrategia busca fomentar la innovación y la autosuficiencia en el sector nuclear.
Recientemente, el gobierno indio ha presentado la "Misión de Energía Nuclear para Viksit Bharat" (India Desarrollada), una iniciativa integral destinada a mejorar las capacidades nucleares nacionales, promover la participación del sector privado y acelerar la adopción de tecnologías avanzadas, como los SMR. Los SMR, con su menor tamaño y mayor flexibilidad, se consideran una opción prometedora para diversificar la matriz energética y proporcionar energía a regiones remotas.
Más allá de la construcción de nuevas centrales, el gobierno también está implementando programas de bienestar social en las áreas circundantes a las instalaciones nucleares existentes y en los nuevos emplazamientos de construcción. Estos programas se centran en mejorar la educación, el desarrollo de infraestructura y el saneamiento, buscando beneficiar a las comunidades locales y garantizar un desarrollo sostenible.
La cooperación con Rosatom no es nueva. India y Rusia han colaborado durante décadas en el sector nuclear, con la construcción de las centrales nucleares de Kudankulam en Tamil Nadu como un ejemplo destacado. Estas centrales, construidas con tecnología rusa, han contribuido significativamente a la capacidad nuclear de India. La continuación de esta colaboración es vista como un paso importante para acelerar el despliegue de la energía nuclear en el país.
Sin embargo, la expansión de la energía nuclear en India no está exenta de desafíos. La gestión de los residuos nucleares, la seguridad de las instalaciones y la aceptación pública son cuestiones importantes que deben abordarse de manera efectiva. El gobierno indio ha reiterado su compromiso con la seguridad y la transparencia en todas las etapas del ciclo nuclear, buscando generar confianza en la población.
La decisión de India de apostar fuerte por la energía nuclear refleja una creciente conciencia de la necesidad de diversificar las fuentes de energía y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La energía nuclear, al ser una fuente de energía de baja emisión de carbono, puede desempeñar un papel crucial en la lucha contra el cambio climático.
Además, la energía nuclear puede contribuir a la seguridad energética de India, reduciendo su dependencia de las importaciones de combustibles fósiles. Esto es especialmente importante en un contexto geopolítico cada vez más incierto.
La Misión de Energía Nuclear para Viksit Bharat también tiene como objetivo promover la investigación y el desarrollo en el sector nuclear, fomentando la innovación y la creación de nuevas tecnologías. Esto podría conducir al desarrollo de reactores nucleares más seguros, eficientes y económicos.
El gobierno indio está trabajando en estrecha colaboración con la industria nuclear y las instituciones académicas para lograr estos objetivos. Se están estableciendo centros de excelencia en investigación y desarrollo, y se están ofreciendo becas y programas de capacitación para formar a una nueva generación de ingenieros y científicos nucleares.
La expansión de la energía nuclear en India también podría generar importantes oportunidades económicas, creando empleos y atrayendo inversiones. La construcción y operación de centrales nucleares requieren una gran cantidad de mano de obra calificada, y la industria nuclear puede estimular el desarrollo de industrias auxiliares.
En resumen, la apuesta de India por la energía nuclear es una estrategia ambiciosa y de largo plazo que busca garantizar la seguridad energética del país, reducir su dependencia de los combustibles fósiles y contribuir a la lucha contra el cambio climático. La cooperación con Rusia, la inversión en tecnología autóctona y la promoción de la participación del sector privado son elementos clave de esta estrategia. El éxito de esta iniciativa dependerá de la capacidad de India para abordar los desafíos asociados con la energía nuclear y generar confianza en la población. La meta de 100 GW para 2047 representa un desafío significativo, pero también una oportunidad para transformar el panorama energético de India y posicionarla como un líder en el sector nuclear.











