Madrid La Policía española ha logrado recuperar tres valiosas obras de arte que permanecían desaparecidas desde la década de 1970, incluyendo el emblemático cuadro La Chata de Joaquín Sorolla. El hallazgo tuvo lugar en el Palacio de Liria, residencia de la Casa de Alba, una de las familias más influyentes y arraigadas en la historia de la aristocracia española. Además de la obra de Sorolla, se recuperaron dos pinturas de José Moreno Carbonero, retratos de figuras clave de la historia de España.
La investigación se inició tras recibir información sobre una pintura expuesta en la muestra La Moda en la Casa de Alba , organizada entre octubre de 2023 y marzo de 2024. La obra en cuestión era el retrato de Isabel de Borbón y Borbón, conocida como La Chata , hija de Isabel II, pintado por Sorolla en 1908. Su paradero había sido un misterio durante más de cuatro décadas, generando especulaciones y alimentando la incertidumbre sobre su destino.
Las pesquisas policiales revelaron que las tres obras pertenecieron a la extinta Sociedad Española de Amigos del Arte, una entidad sin ánimo de lucro que desempeñó un papel crucial en la promoción de la cultura y las artes en España a lo largo del siglo XX. La sociedad, fundada con el objetivo de fomentar el mecenazgo y la difusión del arte, se disolvió a principios de la década de 1980.
Los estatutos de la Sociedad Española de Amigos del Arte establecían claramente que, en caso de disolución, todo su patrimonio artístico debía ser transferido al Estado español. Esta cláusula, que había permanecido latente durante años, fue clave para desencadenar la investigación y esclarecer la situación legal de las obras.
Entre los miembros honoríficos de la Sociedad Española de Amigos del Arte se encontraba Luis Martínez de Irujo, padre del actual duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, y primer esposo de la icónica duquesa Cayetana de Alba. Su participación en la sociedad vinculaba directamente a la Casa de Alba con el destino de las obras de arte.
Tras una exhaustiva labor de documentación en archivos y bibliotecas, la Policía contactó con la Casa de Alba para informarles de los hallazgos. Los responsables de la casa palaciega colaboraron plenamente con la investigación y confirmaron que las obras se encontraban depositadas en el Palacio de Liria desde septiembre de 1973. Los documentos aportados por la Policía demostraron de manera fehaciente que la titularidad de las pinturas correspondía al Estado español.
Junto con el retrato de La Chata , se localizaron otros dos óleos de José Moreno Carbonero: retratos de Alfonso XIII y de Eduardo Dato, figuras prominentes de la política española de principios del siglo XX. Las tres obras se encontraban en las mismas circunstancias legales, perteneciendo al patrimonio estatal pero custodiadas por la Casa de Alba en calidad de depósito.
La Casa de Alba ha manifestado su voluntad de colaborar con las autoridades para facilitar la transferencia de las obras al Estado español. Se han iniciado gestiones para que las pinturas sean depositadas en el lugar que determine el Ministerio de Cultura, donde podrán ser disfrutadas por el público y formar parte del patrimonio artístico nacional.
Este descubrimiento representa un hito importante en la recuperación del patrimonio cultural español. La reaparición de La Chata de Sorolla, una obra maestra del impresionismo español, es especialmente significativa, ya que su desaparición había generado una profunda consternación en el mundo del arte.
La investigación ha puesto de manifiesto la importancia de preservar y proteger el patrimonio cultural, así como la necesidad de garantizar el cumplimiento de las leyes y los estatutos que regulan la propiedad y la gestión de las obras de arte.
El caso también ha reabierto el debate sobre el papel de las familias aristocráticas en la conservación del patrimonio cultural español. La Casa de Alba, conocida por su mecenazgo y su compromiso con las artes, ha demostrado su disposición a colaborar con las autoridades para garantizar la devolución de las obras al Estado.
El Ministerio de Cultura ha expresado su agradecimiento a la Policía y a la Casa de Alba por su colaboración en la recuperación de las obras de arte. Se espera que las pinturas sean restauradas y expuestas al público en un futuro próximo, permitiendo que todos los ciudadanos puedan apreciar su belleza y su valor histórico.
La recuperación de estas obras de arte no solo representa un triunfo para la justicia y la cultura, sino también un símbolo de la importancia de preservar la memoria histórica y el legado artístico de España. El caso de La Chata y las pinturas de Moreno Carbonero es un recordatorio de que el patrimonio cultural es un bien común que debe ser protegido y valorado por todos.
Las autoridades competentes han iniciado un análisis exhaustivo de la documentación relacionada con la Sociedad Española de Amigos del Arte para identificar otras posibles obras de arte que pudieran haber sido transferidas al Estado pero que aún no han sido recuperadas. Se espera que esta investigación arroje nuevos resultados en los próximos meses, contribuyendo a enriquecer el patrimonio cultural español.
El Palacio de Liria, escenario de este sorprendente hallazgo, ha sido testigo de importantes acontecimientos históricos y culturales a lo largo de los siglos. Su rica historia y su impresionante colección de arte lo convierten en un lugar emblemático de la ciudad de Madrid y un símbolo del legado aristocrático español.











