El Tribunal Tercero Contra el Crimen Organizado de Santa Ana ha dictado sentencias contundentes contra tres miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13), responsables de una sistemática red de extorsión que aterrorizaba a comerciantes, transportistas y residentes de Juayúa y zonas de Sonsonate Norte. Las condenas, que alcanzan hasta los 58 años de prisión, representan un golpe significativo a las operaciones de la pandilla en el departamento de Sonsonate y un claro mensaje de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre la impunidad de los criminales.
Los condenados, identificados como miembros con rangos de *homeboysy colaboradores dentro de la estructura de la MS-13, fueron hallados culpables de los delitos de extorsión agravada, agrupaciones ilícitas y otros relacionados con su pertenencia a la organización criminal. La Fiscalía presentó pruebas irrefutables que demostraron cómo estos individuos operaban bajo un patrón de control territorial, exigiendo el pago de rentas a cambio de no atentar contra la vida o la integridad física de las víctimas y sus familias.
Durante el juicio, se reveló que la banda operaba con una estructura jerárquica bien definida, donde los *homeboysdaban las órdenes y los colaboradores se encargaban de ejecutar las amenazas y recolectar el dinero de las extorsiones. Las víctimas, aterrorizadas por las constantes amenazas de muerte, se veían obligadas a entregar sumas de dinero periódicas para evitar represalias. El miedo se había convertido en una constante en la vida cotidiana de los habitantes de Juayúa y Sonsonate Norte, afectando gravemente la economía local y la convivencia social.
La FGR ha destacado la importancia de estas condenas como un resultado directo del Régimen de Excepción, implementado por el gobierno para combatir la criminalidad y desarticular las pandillas. Desde su implementación, las fuerzas de seguridad han llevado a cabo operativos masivos en todo el país, logrando la captura de miles de pandilleros y la incautación de armas, drogas y otros bienes ilícitos. Estos operativos, combinados con un fortalecimiento del sistema judicial, han permitido llevar a juicio a un número sin precedentes de miembros de pandillas y obtener condenas ejemplares.
El juez que presidió el caso enfatizó que las pruebas presentadas por la Fiscalía fueron contundentes y dejaron claro el grado de culpabilidad de los acusados. Además, resaltó la importancia de proteger a las víctimas y garantizar que puedan vivir en paz y seguridad. Estas condenas son un paso importante en la lucha contra la criminalidad y un mensaje claro para aquellos que buscan sembrar el terror en nuestras comunidades , declaró el juez al dictar sentencia.
Las condenas impuestas a estos miembros de la MS-13 se suman a una serie de sentencias recientes en las que tribunales han impuesto condenas acumuladas de décadas e incluso siglos por múltiples homicidios, extorsiones y otros crímenes cometidos por pandilleros en diferentes departamentos del país. Estas sentencias reflejan la determinación del gobierno de combatir la criminalidad con mano dura y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
La Fiscalía ha reiterado su compromiso de continuar trabajando en la desarticulación de las pandillas y llevar a juicio a todos aquellos que hayan cometido delitos. No habrá impunidad para quienes han sembrado terror en nuestras comunidades , afirmó un portavoz de la FGR. Seguiremos trabajando incansablemente para garantizar que la justicia sea aplicada y que las víctimas puedan recuperar la paz y la seguridad .
Para las víctimas de la extorsión en Juayúa y Sonsonate Norte, estas condenas representan un rayo de esperanza. Durante años, vivieron bajo la sombra del miedo, obligadas a entregar su dinero a los pandilleros para proteger sus vidas y las de sus familias. Ahora, ven un avance significativo en la recuperación de la paz y la seguridad en sus comunidades. Muchos han expresado su alivio y agradecimiento a las autoridades por haber logrado capturar y condenar a estos criminales.
Sin embargo, la lucha contra las pandillas aún no ha terminado. A pesar de los avances logrados en los últimos meses, las MS-13 y otras pandillas siguen siendo una amenaza para la seguridad de El Salvador. Es necesario continuar fortaleciendo las instituciones del Estado, invirtiendo en programas de prevención y rehabilitación, y trabajando en estrecha colaboración con la comunidad para abordar las causas profundas de la violencia y la criminalidad.
En un desarrollo paralelo, el Instituto Diplomático Doctor José Gustavo Guerrero ha firmado un convenio de cooperación académica con una institución internacional para fortalecer la formación de diplomáticos y funcionarios públicos en temas relacionados con la seguridad y la lucha contra el crimen organizado. Este convenio busca promover el intercambio de conocimientos y experiencias entre expertos de diferentes países, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta del Estado salvadoreño ante las amenazas transnacionales.
La situación en Sonsonate, y en todo El Salvador, sigue siendo monitoreada de cerca por las autoridades, quienes se comprometen a mantener la presión sobre las pandillas y garantizar la seguridad de los ciudadanos. Las condenas recientes contra los miembros de la MS-13 son un paso importante en esta dirección, pero es necesario seguir trabajando arduamente para lograr una paz duradera y un futuro mejor para todos los salvadoreños. La comunidad internacional observa con atención los esfuerzos de El Salvador en la lucha contra las pandillas, y muchos países han expresado su apoyo y disposición a colaborar en esta tarea.












