Un equipo de investigación ha desvelado un enigma histórico de dos siglos de antig edad en la villa italiana de I Casoni, ubicada en Montopoli di Sabina, provincia de Rieti. El descubrimiento de un antiguo sistema de acueducto y una intrincada red de túneles subterráneos ha revelado cómo se abastecía de agua este exclusivo complejo señorial, aportando luz sobre la ingeniería hidráulica pre-romana y la vida en la Sabina antes de la dominación romana.
La investigación, coordinada por la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio para el área metropolitana de Roma y la provincia de Rieti, en colaboración con el Grupo Espeleo-Arqueológico Vespertilio, ha confirmado las sospechas de numerosos estudiosos a lo largo de los siglos. Desde Sperandio en 1790 hasta arqueólogos más recientes como Lugli, se había mencionado la posible existencia de un acueducto y la fuente conocida como Fonte Varrone. Sin embargo, su ubicación exacta y su funcionamiento permanecían desconocidos hasta ahora.
El hallazgo no solo valida las referencias históricas, sino que permite una reconstrucción precisa del sistema de abastecimiento de agua que sustentaba la villa. Construida en época republicana romana, I Casoni se extendía a lo largo de dos terrazas descendentes. La terraza inferior albergaba jardines exuberantes, un ninfeo ornamentado y una piscina circular, mientras que la terraza superior se organizaba en torno a un criptopórtico, varios cubículos y el tablinum, la sala de recepción principal. La nueva investigación ha sido crucial para localizar tanto el acueducto como los manantiales originales que alimentaban este complejo.
Cristiano Ranieri, presidente del Grupo Espeleo-Arqueológico Vespertilio, ha documentado exhaustivamente el sistema, que consiste en túneles excavados a unos 300 metros de la villa en el conglomerado natural de la zona. Las aguas de manantial, que hasta hace pocas décadas fluían por la Fonte Varrone, recorrían estos túneles hasta llegar a una cisterna que también servía como piscina decantadora. En este espacio, el agua se sedimentaba, eliminando impurezas antes de ser distribuida a las termas, fuentes ornamentales, el ninfeo y los espacios domésticos de la villa.
El análisis arquitectónico y de materiales sugiere que el sistema podría haber entrado en servicio incluso antes de la romanización de la Sabina, lo que refuerza la hipótesis de un origen vinculado a un asentamiento sabino anterior a la villa republicana. Los datos obtenidos durante la exploración espeleológica respaldan esta interpretación, renovando el interés por la historia de los asentamientos sabinos y su desarrollo tecnológico. Este descubrimiento podría reescribir la comprensión de la evolución de la ingeniería hidráulica en la región.
La doctora Nadia Fagiani, arqueóloga de la Soprintendenza y coordinadora de la investigación, ha destacado la importancia del hallazgo: La identificación de este acueducto constituye una oportunidad excepcional para comprender el aprovisionamiento hidráulico de una de las villas más importantes de la Sabina . La capacidad de comprender cómo se gestionaba el agua en este complejo proporciona información valiosa sobre la vida cotidiana, la agricultura y la economía de la región en la antig edad.
El proyecto ha contado con la participación de un equipo multidisciplinario de especialistas, incluyendo a Giorgio Pintus, Fabrizio Marincola, Riccardo Bertoldi, Vincenzo Ridolfi, Giulia Petroni, Maria Piro y Arianna Armeni, además del propio Ranieri. La localización definitiva del acueducto subterráneo fue posible gracias a la intervención de Paola Massardi.
La colaboración entre instituciones dedicadas al patrimonio cultural, equipos especializados en exploración subterránea y el conocimiento aportado por la comunidad local ha sido fundamental para el éxito de la investigación. La integración de técnicas avanzadas, como la tecnología LiDAR, que permitió crear una cartografía tridimensional del sistema subterráneo, con métodos tradicionales de excavación y análisis arqueológico, ha demostrado ser una estrategia eficaz para desentrañar los secretos del pasado.
El uso de LiDAR (Light Detection and Ranging) fue particularmente crucial. Esta tecnología utiliza pulsos láser para crear modelos tridimensionales precisos del terreno y las estructuras subterráneas, incluso en áreas de difícil acceso. Al combinar los datos de LiDAR con la exploración física de los túneles, los investigadores pudieron mapear con precisión la red de acueductos y su conexión con las estructuras visibles en la superficie.
El descubrimiento del acueducto de I Casoni no solo es un logro arqueológico significativo, sino que también subraya el valor de la cooperación institucional y la integración de saberes técnicos y tradicionales. La unión de esfuerzos ha permitido que el patrimonio arqueológico de la Sabina cuente ahora con nuevos descubrimientos de alto impacto, ampliando el conocimiento sobre el desarrollo tecnológico y social de la región. Este proyecto sirve como un modelo para futuras investigaciones arqueológicas, demostrando que la combinación de tecnología avanzada, experiencia especializada y colaboración comunitaria puede conducir a resultados extraordinarios. La villa de I Casoni, con su ahora revelado sistema de abastecimiento de agua, se erige como un testimonio invaluable de la ingeniosidad y la sofisticación de las civilizaciones que habitaron la Sabina a lo largo de los siglos.











