La Habana, Cuba La implementación del nuevo Código de Trabajo en Cuba se perfila como un desafío complejo, marcado por la falta de asesoramiento jurídico y la persistencia de prácticas discriminatorias, según se expuso en la segunda jornada del V Congreso Internacional Juriscuba 2026, celebrado este miércoles en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Expertos y académicos advirtieron sobre las dificultades para garantizar el pleno ejercicio de los derechos laborales en un contexto socioeconómico en transformación.
El M. Sc. Francisco Masot Díaz, Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, destacó la claridad del anteproyecto del Código en cuanto a la igualdad de derechos y garantías para todos los trabajadores, independientemente del sector económico en el que se desempeñen. Sin embargo, enfatizó la urgente necesidad de fortalecer el asesoramiento jurídico en materia laboral, especialmente para sensibilizar a los empleadores sobre la importancia del respeto a los derechos de sus empleados.
Falta mucho en cuanto a asesoramiento jurídico en materia de derecho laboral en el país, esencialmente a que los empleadores concienticen la importancia del respeto a los derechos laborales de los trabajadores , afirmó Masot Díaz durante su ponencia. Subrayó que, en el sector privado, la relación contractual con los trabajadores se presume permanente si la empresa fue constituida con carácter indeterminado, salvo que existan causales expresamente establecidas por la ley.
El profesor advirtió sobre los riesgos de los acuerdos verbales entre empleadores y trabajadores, una práctica común en el sector privado. En numerosas ocasiones el trabajador percibe un salario, pero acepta un acuerdo de palabra con el empleador para recibir una cantidad extra. Ello, muchas veces se erige en una trampa contra ese trabajador , explicó. Si el contrato no especifica claramente la remuneración total, el trabajador podría enfrentar problemas en caso de despido o finalización de la relación laboral.
Una novedad positiva del anteproyecto, según Masot Díaz, es la prórroga de hasta un año de licencia sin sueldo para aquellos trabajadores que viajen al exterior por razones justificables, en comparación con el mes de vacaciones y dos meses de licencia sin sueldo establecidos en el código actual. Además, se contempla la posibilidad de que estos trabajadores puedan realizar su labor a distancia o mediante teletrabajo transfronterizo, siempre y cuando la plaza que ocupen cumpla con los requisitos necesarios.
Por su parte, la Doctora en Ciencias Lidia Guevara, Especialista en enfoque de género y temas de discriminación, violencia y acoso laboral, denunció la desatención generalizada de los derechos laborales por parte de los asesores jurídicos en Cuba. En general vemos desatención, pues se le ha dado más importancia al tema mercantil y de contratación económica, algo muy necesario, pero no podemos olvidar que estamos en una sociedad de trabajadores. No hacemos nada con la contratación económica y mercantil si los trabajadores no están bien contratados y no tienen sus derechos garantizados , señaló.
Guevara criticó las carencias del código actual, que desde su gestación contemplaba derechos mínimos para los trabajadores no estatales, creando una disparidad injusta. Relató casos de empleadores que se negaban a contratar a mujeres embarazadas bajo el pretexto de pérdidas económicas, cuando en realidad el Estado les reembolsaba las prestaciones correspondientes. Fenómenos de ese tipo, dijo enfática, se sucedían, incluso en el sector estatal .
La experta lamentó el desconocimiento generalizado sobre estos temas, lo que se traduce en la falta de inscripción en los convenios colectivos de trabajo y en los reglamentos disciplinarios, así como en la ausencia de personas designadas para atender estas cuestiones. Pero no solo las administraciones, tampoco los sindicatos ni los propios trabajadores , puntualizó.
Guevara enfatizó la necesidad de una preparación exhaustiva de las administraciones, los sindicatos y los asesores jurídicos para cumplir cabalmente con su función. El camino a recorrer, en primer lugar, entraña preparación, tanto de las administraciones, los sindicatos y los asesores jurídicos, que están obligados a prepararse para cumplir cabalmente su función , concluyó.
El debate en Juriscuba 2026 pone de manifiesto la complejidad de la transición hacia un nuevo marco laboral en Cuba, donde la protección de los derechos de los trabajadores se enfrenta a desafíos estructurales y culturales. La falta de asesoramiento jurídico adecuado, la persistencia de prácticas discriminatorias y el desconocimiento de los derechos laborales son obstáculos que deben superarse para garantizar una implementación efectiva del nuevo Código de Trabajo y construir una sociedad laboral más justa y equitativa.
La discusión en el congreso también evidenció la necesidad de fortalecer el papel de los sindicatos en la defensa de los derechos de los trabajadores, así como de promover una mayor conciencia entre los propios empleados sobre sus derechos y obligaciones. La capacitación continua de los asesores jurídicos y la actualización de los convenios colectivos de trabajo son medidas esenciales para garantizar el cumplimiento de la legislación laboral y prevenir abusos.
En un contexto de reformas económicas y apertura al sector privado, la protección de los derechos laborales se convierte en un elemento clave para garantizar la estabilidad social y el desarrollo sostenible de Cuba. La implementación del nuevo Código de Trabajo representa una oportunidad para avanzar hacia un modelo laboral más justo y equitativo, pero su éxito dependerá de la voluntad política, la inversión en recursos y la participación activa de todos los actores involucrados.











