BOGOTÁ Una operación militar de alta precisión ejecutada por el Ejército colombiano en la región del Catatumbo, zona fronteriza con Venezuela, resultó en la muerte de al menos siete guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la captura de otro, según informó la institución castrense este miércoles. La operación, que se desarrolló desde la madrugada en los municipios de El Tarra y Tibú, en el departamento de Norte de Santander, se enmarca en una escalada de acciones militares contra el grupo armado, a pesar de los intentos fallidos de diálogo de paz con el gobierno del presidente Gustavo Petro.
El ataque se produce en un momento de tensión en la región, apenas un día después de que el presidente Petro propusiera al expresidente estadounidense Donald Trump, durante una reunión en la Casa Blanca, una estrategia conjunta entre los ejércitos de Colombia y Venezuela para combatir a los narcotraficantes que operan en la zona fronteriza. Esta propuesta refleja la creciente preocupación del gobierno colombiano por la incursión del ELN en actividades ilícitas, particularmente el narcotráfico, al que Petro ha acusado de haber abandonado sus objetivos revolucionarios originales.
El presidente Petro ha sido crítico con el ELN, afirmando que el grupo se ha dedicado principalmente al traqueteo , término coloquial para referirse al narcotráfico. El año pasado, el mandatario ordenó al Ministerio de Defensa iniciar conversaciones con Venezuela para desarrollar un plan conjunto de erradicación de bandas armadas en la frontera. La operación de este miércoles parece ser una manifestación concreta de esa estrategia, aunque ejecutada unilateralmente por las fuerzas armadas colombianas.
En su cuenta de X (anteriormente Twitter), Petro se refirió a la operación como el bombardeo 14 en mi gobierno , destacando que se evitó al máximo caída de menores . Esta declaración subraya la preocupación del gobierno por proteger a los niños reclutados por la guerrilla, una práctica común en los grupos armados ilegales en Colombia. El presidente enfatizó que la operación se llevó a cabo con la debida precaución para minimizar el riesgo de bajas civiles, especialmente entre los menores de edad.
El Ejército colombiano detalló que la operación fue coordinada con la Fuerza Aérea y la Policía, y que los soldados en el terreno confirmaron la neutralización de siete sujetos, presuntos integrantes del grupo armado organizado ELN y la captura de uno más . Además, se incautó una cantidad significativa de material de guerra, incluyendo armas largas y cortas, municiones y artefactos explosivos improvisados. También se destruyeron drones y granadas adaptadas para aeronaves no tripuladas, lo que sugiere que el ELN está utilizando tecnología avanzada en sus operaciones.
La operación militar se justifica, según el Ejército, como un esfuerzo por proteger a las poblaciones afectadas por la guerra declarada en enero de 2025 por el ELN contra el Frente 33 de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Esta confrontación por el control territorial y los cultivos de coca en el Catatumbo ha cobrado un alto costo en vidas humanas y ha provocado el desplazamiento forzado de miles de campesinos.
Según las autoridades, más de un centenar de personas han muerto en los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC, mientras que cerca de 65.000 campesinos se han visto obligados a abandonar sus tierras para buscar seguridad. Esta situación humanitaria ha generado una creciente presión sobre el gobierno colombiano para tomar medidas drásticas para poner fin a la violencia y proteger a la población civil.
Ante este panorama, el presidente Petro hizo un llamado al campesinado para que erradique voluntariamente los cultivos de hoja de coca, prometiendo que las oficinas de Presidencia priorizarán la sustitución de cultivos. Esta iniciativa busca ofrecer alternativas económicas a los campesinos que dependen del cultivo de coca para su subsistencia, con el objetivo de reducir la oferta de esta materia prima para el narcotráfico.
Asimismo, Petro extendió una invitación al ELN para que acepte una misión de verificación científica e internacional para la entrega total de infraestructura utilizada en el narcotráfico multinacional, instándolos a recobrar el sendero de la paz . Esta propuesta representa un último intento de diálogo con el grupo guerrillero, aunque las posibilidades de éxito parecen escasas dadas la escalada de violencia y la acusación de Petro de que el ELN se ha convertido en un actor clave en el narcotráfico.
La operación en el Catatumbo y las declaraciones del presidente Petro reflejan una estrategia más contundente del gobierno colombiano contra el ELN, que combina acciones militares con esfuerzos para abordar las causas estructurales del conflicto, como la pobreza y la falta de oportunidades económicas en las zonas rurales. Sin embargo, la efectividad de esta estrategia dependerá de la capacidad del gobierno para coordinar acciones con Venezuela, garantizar la protección de la población civil y ofrecer alternativas viables a los campesinos que dependen del cultivo de coca. La situación en el Catatumbo sigue siendo volátil y requiere una atención urgente por parte del gobierno colombiano y la comunidad internacional.











