El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Colombia ha desatado una crisis política de gran magnitud al denegar la participación del senador Iván Cepeda, figura clave del Pacto Histórico, en la consulta interna de la izquierda para elegir candidato presidencial. La decisión, tomada con una votación de 6 a 4, ha provocado una reacción inmediata y contundente del presidente Gustavo Petro, quien ha denunciado un golpe al derecho fundamental a elegir y ser elegido y un golpe electoral a profundidad contra la constitución y la democracia.
Cepeda, visiblemente indignado, hizo pública la noticia a través de un video difundido en su cuenta de X, calificando la decisión del CNE como arbitraria, contraria a derecho y abiertamente antidemocrática . El senador enfatizó que la medida viola los derechos del Pacto Histórico, el partido más influyente del país, así como sus propios derechos como candidato y los de los millones de ciudadanos que participaron en la consulta interna del pasado 26 de octubre, donde obtuvo más de 1.550.000 votos.
La consulta interna, según Cepeda, tenía como objetivo definir quién representaría al Pacto Histórico en la consulta presidencial del 8 de marzo, en la que también competirán el exsenador Roy Barreras, el exembajador de Colombia en Argentina Camilo Romero y el exministro del Interior Juan Fernando Cristo. La exclusión de Cepeda, quien resultó ganador de la consulta interna del Pacto Histórico, ha generado un clima de tensión y desconfianza en el proceso electoral.
Ante esta situación, Cepeda anunció su inscripción a la primera vuelta de las elecciones presidenciales, programada para el 31 de marzo, con la firme convicción de derrotar a sus adversarios. Como no pueden derrotarnos en el debate político-democrático, como no han podido derrotarnos en las urnas, apelan entonces a las trampas, a las artimañas y a las maniobras que son, repito, claramente antidemocráticas , declaró el senador, instando a los dirigentes y militantes del Pacto Histórico a redoblar sus esfuerzos para garantizar una gran votación en las elecciones al Congreso el 8 de marzo y asegurar su victoria en la primera vuelta presidencial.
La respuesta del presidente Petro no se hizo esperar. A través de su cuenta de X, el mandatario solicitó a los juristas colombianos iniciar una acción de tutela para restablecer la Constitución y la Convención americana . Petro reiteró su denuncia, afirmando que la negativa del CNE a inscribir las listas del Pacto Histórico, fundamentales para constituir las mayorías en la Cámara de Representantes, representa un ataque directo a la constitución y a la democracia colombiana.
La decisión del CNE ha generado un amplio debate en el país, con diferentes sectores analizando las implicaciones políticas y legales de la medida. Algunos expertos señalan que la decisión podría estar relacionada con la intención de debilitar al Pacto Histórico y dificultar el acceso al poder de las fuerzas de izquierda. Otros argumentan que el CNE actuó dentro de sus competencias y que la decisión se basa en argumentos legales sólidos.
La controversia se centra en la interpretación de las normas electorales y en la validez de la consulta interna del Pacto Histórico. El CNE argumenta que la consulta interna no cumplió con los requisitos establecidos por la ley y que la participación de Cepeda en la consulta presidencial podría generar problemas legales.
La oposición ha reaccionado con cautela a la decisión del CNE, evitando tomar partido y llamando a la calma. Sin embargo, algunos líderes opositores han expresado su preocupación por la posibilidad de que la crisis política se agrave y que se generen disturbios sociales.
La situación es especialmente delicada en un contexto de polarización política y social en Colombia. La decisión del CNE podría exacerbar las tensiones y generar un clima de inestabilidad que afecte el desarrollo del proceso electoral.
El gobierno de Petro ha convocado a una reunión de emergencia con los líderes del Pacto Histórico para analizar la situación y definir una estrategia de respuesta. Se espera que el gobierno presente una demanda de tutela ante la Corte Constitucional para impugnar la decisión del CNE y garantizar la participación de Cepeda en la consulta presidencial.
La Corte Constitucional tendrá un papel fundamental en la resolución de la crisis. Su decisión podría determinar el futuro del proceso electoral y el destino del Pacto Histórico. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación en Colombia y ha llamado a todas las partes a respetar el estado de derecho y garantizar la transparencia y la imparcialidad del proceso electoral.
La denuncia de Petro y Cepeda ha resonado en el ámbito internacional, generando inquietud entre los defensores de la democracia y los observadores electorales. La posibilidad de un golpe electoral en Colombia ha puesto en alerta a la comunidad internacional, que teme que la crisis política se agrave y que se socaven las instituciones democráticas del país.
El futuro de Colombia pende de un hilo. La decisión del CNE ha abierto una profunda crisis política que podría tener consecuencias impredecibles. La respuesta del gobierno, la Corte Constitucional y la comunidad internacional serán determinantes para garantizar la estabilidad y la democracia en el país. La acción de tutela solicitada por Petro se presenta como una vía crucial para intentar revertir la decisión del CNE y preservar la integridad del proceso electoral.












