El Gobierno de Canarias y el sector vitivinícola del archipiélago han delineado una estrategia de impulso a las exportaciones para los próximos dos años, con foco en mercados clave como la Unión Europea, Estados Unidos y, de forma paralela, en el fortalecimiento de la presencia en el mercado canario. La iniciativa, coordinada por el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, y el director del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), Luis Arráez Guadalupe, surge tras una serie de encuentros con representantes de bodegas y Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) durante la Barcelona Wine Week (BWW).
La reunión con los productores canarios, celebrada en el marco de la BWW, permitió al Gobierno recabar propuestas concretas para optimizar las acciones de promoción exterior. Las empresas manifestaron su interés en consolidar su posición en mercados ya establecidos, como Estados Unidos, y en explorar nuevas oportunidades en países con alto poder adquisitivo, como Suiza, así como en reforzar la presencia en el mercado peninsular y en países europeos como Francia y Suecia. Un punto clave planteado fue la organización de misiones comerciales inversas, que permitan a compradores y distribuidores internacionales conocer de primera mano las particularidades de la producción vitivinícola canaria.
El consejero Quintero enfatizó la importancia de la coordinación con el sector para garantizar la eficacia de las políticas de promoción y comercialización. “Trabajamos basándonos en las aportaciones y experiencias exitosas de nuestras productoras y productores para adecuar estas políticas a sus necesidades y a las tendencias de consumo de los mercados”, declaró. Los representantes del sector también valoraron positivamente el respaldo institucional recibido a través del ICCA y de Proexca, y sugirieron la realización de talleres previos a las ferias para repasar los requisitos y la normativa aplicable a la exportación, así como el aumento de la duración de las reuniones agendadas y el desarrollo de estrategias para aprovechar el interés espontáneo de potenciales clientes.
Además de las estrategias de exportación, la visita del consejero Quintero a Cataluña tuvo un componente adicional de interés: la posibilidad de colaboración en materia de gestión hídrica. Durante un encuentro con el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña, Òscar Ordeig, se abordaron los desafíos comunes que enfrentan ambas comunidades autónomas en relación con la escasez de recursos hídricos.
Cataluña ha mostrado un claro interés en la tecnología de desalación desarrollada en Canarias, específicamente en el modelo Desalro 2.0, concebido por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) para riego agrícola. Esta tecnología, que reduce el consumo energético hasta en un 25% y garantiza agua óptima para riego, ha sido adoptada por el Gobierno canario para el despliegue de diez instalaciones en todo el archipiélago, con una inversión superior a los 13 millones de euros.
“Un ejemplo claro de cómo la innovación nacida en Canarias puede dar respuesta a desafíos reales y convertirse en una referencia para otros territorios”, destacó Quintero. La tecnología Desalro 2.0 se presenta como una solución viable y eficiente para mitigar los efectos de la sequía en la agricultura, un problema cada vez más acuciante en diversas regiones de España y del mundo.
La reunión entre Quintero y Ordeig también sirvió para analizar las implicaciones del acuerdo con Mercosur para el sector primario, así como el impacto de la propuesta de la Comisión Europea para el nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP) y la burocracia que afecta a los productores europeos. Ambos consejeros coincidieron en la necesidad de defender los intereses de sus respectivos sectores ante las instituciones europeas.
En otro orden de cosas, Quintero informó a su homólogo catalán sobre los protocolos que ha presentado el Gobierno canario para afrontar el control de la filoxera, una plaga que amenaza a los viñedos de Tenerife. Se están llevando a cabo trabajos conjuntos con el sector y otras administraciones para erradicar este organismo nocivo, detectado en la isla en julio de 2023.
La estrategia de impulso a las exportaciones de vinos canarios se enmarca en un contexto de creciente demanda internacional de productos diferenciados y de alta calidad. Los vinos canarios, con sus características únicas y su arraigo en la tradición vitivinícola de las islas, tienen un gran potencial para conquistar nuevos mercados y consolidar su posición en los ya existentes. El Gobierno de Canarias, en colaboración con el sector, se ha propuesto aprovechar al máximo esta oportunidad, apostando por la innovación, la promoción y la colaboración con otros territorios. La apuesta por la tecnología de desalación, además, no solo representa una solución para la agricultura canaria, sino que también abre nuevas vías de colaboración con otras regiones afectadas por la escasez de agua, como Cataluña, demostrando el potencial de Canarias como un polo de innovación y desarrollo tecnológico. La coordinación entre administraciones y el sector privado se perfila como la clave para el éxito de esta ambiciosa estrategia, que busca posicionar a los vinos canarios como un referente de calidad y sostenibilidad en el mercado internacional.


