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Lima, 30 de enero de 2025 – Una delegación de 46 obispos peruanos concluye hoy su visita *ad limina apostolorum* al Papa León XIV en Roma, una peregrinación de profunda significación espiritual y pastoral para la Iglesia Católica en el Perú. La visita, programada del 26 al 31 de enero, ha estado centrada en la oración por la paz y el futuro del país, así como en la reflexión sobre el rol de la Iglesia en la construcción de una sociedad más justa y unida, especialmente en el contexto de las próximas elecciones presidenciales de 2026.
Monseñor Carlos García Camader, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y obispo de Lurín, ha sido la principal voz de la delegación, transmitiendo un mensaje claro y contundente sobre la necesidad de unidad y el bien común. “Oramos para que nuestros futuros líderes sean hombres y mujeres de bien que sirvan a la nación, busquen el bien común y, sobre todo, se esfuercen por unir y sumar, no por restar ni dividir”, declaró Monseñor García a los medios presentes en Roma. Esta exhortación, realizada en un momento de marcada polarización política en el Perú, resuena como un llamado a la responsabilidad y al compromiso de todos los actores sociales.
La visita *ad limina* es una práctica ancestral en la Iglesia Católica, que implica que los obispos diocesanos se dirijan al Papa para rendir cuentas de la situación de sus diócesis, recibir orientación pastoral y fortalecer su vínculo con la Santa Sede. En el caso de los obispos peruanos, esta visita ha sido particularmente significativa debido al contexto sociopolítico del país, marcado por desafíos como la desigualdad, la corrupción y la fragmentación social.
Durante su estancia en Roma, los obispos peruanos han tenido la oportunidad de participar en diversas actividades, incluyendo audiencias privadas con el Papa León XIV, celebraciones eucarísticas en las basílicas papales y encuentros con funcionarios de la Curia Romana. Estas actividades han permitido a los obispos compartir sus experiencias, reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la Iglesia en el Perú y buscar soluciones conjuntas.
Como muestra de su devoción y cariño, los obispos peruanos entregaron al Papa León XIV un mosaico de la Virgen María y una imagen de Santa Rosa de Lima, patrona de la Policía Nacional del Perú y de América. Estas piezas, que serán colocadas en los jardines vaticanos el sábado 31 de enero, simbolizan la profunda fe y la rica tradición cultural del Perú. La elección de Santa Rosa de Lima, figura emblemática de la historia peruana, es un reconocimiento al papel de la Iglesia en la promoción de la justicia social y la defensa de los derechos humanos.
Monseñor García también destacó la importancia de la sinodalidad como un camino espiritual y eclesial que invita a la Iglesia a escucharse, discernir y caminar unida como Pueblo de Dios. “La sinodalidad es un proceso que nos invita a salir de nosotros mismos, a escuchar las voces de los demás y a buscar juntos las mejores soluciones para los desafíos que enfrentamos”, explicó. Subrayó que la diversidad cultural, geográfica y pastoral del Perú debe ser respetada y valorada en este proceso sinodal.
La Conferencia Episcopal Peruana, fundada en 1899, ha desempeñado un papel fundamental en la vida de la Iglesia y de la sociedad peruana a lo largo de sus 126 años de historia. A través de sus asambleas, procesos de reflexión y discernimiento pastoral, la Conferencia ha buscado siempre fidelidad al Evangelio, la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia. Su compromiso con la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la promoción de la paz ha sido constante a lo largo de su trayectoria.
La visita de los obispos peruanos a Roma se produce en un momento crucial para el Perú, a medida que el país se prepara para las elecciones presidenciales de 2026. La Iglesia Católica, como institución moral y espiritual, tiene un papel importante que desempeñar en la promoción de un proceso electoral transparente, justo y pacífico. La exhortación de Monseñor García a los futuros líderes del país para que busquen la unidad y el bien común es un llamado a la responsabilidad y al compromiso de todos los peruanos.
Más allá de las consideraciones políticas, la visita *ad limina* de los obispos peruanos es un testimonio de su fe y su compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia. Al renovar su fe, su misión y su compromiso pastoral en comunión con el Santo Padre, los obispos peruanos se preparan para seguir sirviendo al Pueblo de Dios en el Perú, guiados por el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia. La esperanza de un Perú más justo, unido y pacífico se fortalece con cada paso que dan estos pastores en su peregrinación espiritual.
En un contexto donde las ofertas de entretenimiento y esparcimiento compiten por la atención del público, como se evidencia en las promociones de parques temáticos como Perulandia, Vacilandia y Paraíso del Sur, así como en las ofertas de Cineplanet, la visita de los obispos a Roma recuerda la importancia de los valores espirituales y la necesidad de buscar un sentido más profundo a la vida. La fe, la esperanza y la oración son herramientas poderosas para construir un futuro mejor para el Perú y para el mundo. La Iglesia Católica, con su rica tradición y su compromiso con el bien común, sigue siendo un faro de luz en medio de la oscuridad.


