Un fenómeno meteorológico inusual y violento sorprendió a los habitantes de la región de Ñuble este lunes, cuando un tornado azotó diversas localidades alrededor de las 14:00 horas. El evento climático afectó principalmente a las comunas de Chillán Viejo, Bulnes, El Carmen y San Nicolás, situadas a unos 450 kilómetros al sur de la capital, Santiago. El saldo preliminar del desastre incluye dos personas lesionadas, múltiples viviendas con daños estructurales, cortes en el suministro eléctrico, árboles arrancados de raíz y una significativa pérdida de animales y cultivos en los campos de la zona.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) se encargó de clasificar el evento, informando que se trató de un tornado de categoría EF1. Según la escala utilizada para medir la intensidad de estos fenómenos, que va desde el EF0 hasta el EF5, un tornado EF1 es considerado moderado. En este caso particular, los vientos alcanzaron velocidades que oscilaron entre los 138 y los 178 kilómetros por hora, lo que explica la magnitud de la destrucción observada en las zonas afectadas.
En cuanto a las víctimas humanas, las autoridades reportaron que dos personas resultaron heridas en la comuna de El Carmen. El alcalde de dicha localidad, Renán Cabezas, detalló que uno de los lesionados es un hombre que se encontraba trasladándose en bicicleta al momento en que el tornado lo alcanzó. La segunda persona afectada es una mujer adulta mayor de 80 años. Afortunadamente, la autoridad comunal confirmó que ninguno de los dos se encuentra en riesgo vital.
El alcalde Cabezas también destacó la respuesta inmediata de las cuadrillas municipales, que se han desplegado para brindar auxilio a cinco familias cuyos hogares sufrieron destrozos. La ayuda consiste principalmente en la entrega de materiales y planchas de zinc, una medida urgente para asegurar que los damnificados puedan pasar la primera noche bajo techo y proteger sus pertenencias, especialmente ante los nuevos pronósticos de lluvia que amenazan la zona.
Por su parte, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) entregó un informe detallado sobre el impacto general del mal tiempo en la región del Ñuble. El balance es preocupante: 48 personas se encuentran aisladas, 35 han tenido que ser trasladadas a albergues y se contabilizan 17 damnificados. En términos de infraestructura, Senapred reportó que 129 viviendas presentan diversos niveles de afectación, mientras que en la ciudad de Chillán, ocho viviendas fueron completamente destruidas por la fuerza del viento. Además, en el sector El Ranchito de Chillán Viejo, se registró la afectación de otra propiedad.
Entre los relatos más dramáticos se encuentra el de Cristián Astudillo, vecino del sector Llollinco en Chillán Viejo. Astudillo describió el paso del tornado como un evento aterrador y veloz que impactó directamente su propiedad. Según su testimonio, el fenómeno levantó todo a su paso, desplazando su vehículo y provocando la muerte de varios de sus animales. El tornado azotó su terreno durante al menos dos minutos, tiempo suficiente para volar completamente la techumbre de su hogar, dejándola al borde del colapso.
La devastación alcanzó también el galpón donde resguardaba a sus animales, el cual colapsó, provocando la muerte de varias vacas. Si bien algunos perros y caballos lograron escapar hacia los campos vecinos y fueron recuperados posteriormente con la ayuda de la comunidad, Astudillo manifestó su profunda angustia debido a que sus gatos aún no han sido encontrados. El vecino también mencionó que la fuerza del viento fue tal que materiales como latas fueron transportados hasta unos 10 kilómetros de distancia, llegando a la casa de un amigo.
El evento ha dejado un paisaje de desolación en el sector rural, con campos totalmente destrozados y una infraestructura eléctrica comprometida, mientras las comunidades locales y las autoridades regionales trabajan en la evaluación de daños y la entrega de ayuda humanitaria.


