BBVA Research prevé una reducción significativa del déficit público en España, situándolo en el 2,4% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025, y proyecta una nueva disminución hasta el 2,1% en 2026. Este optimismo se basa en un análisis detallado del Observatorio Fiscal de BBVA Research, publicado este viernes, que destaca el impulso cíclico de una economía en crecimiento y la disminución del impacto de las medidas extraordinarias implementadas para mitigar los efectos de la crisis inflacionaria desencadenada por la invasión de Ucrania.
El informe señala que, hasta octubre de 2025, los ingresos públicos han experimentado un crecimiento sólido, mientras que el gasto se ha mantenido contenido. Esta combinación de factores indica una evolución positiva en el proceso de consolidación fiscal, siempre y cuando se excluyan los efectos de la reciente Dana (Depresión Aislada en Niveles Altos) y las sentencias judiciales de 2024, que podrían generar presiones adicionales sobre las cuentas públicas.
La recuperación de la recaudación tributaria, impulsada por la normalización de los tipos impositivos y la menor incidencia de los factores extraordinarios que caracterizaron finales de 2024, ha sido clave para esta reducción del déficit. Esta mejora en los ingresos ha logrado compensar la presión al alza que se observa en áreas como el gasto en defensa, las pensiones y los intereses de la deuda pública.
La proyección para 2026 es igualmente alentadora, con una expectativa de reducción del déficit al 2,1% del PIB. Este nuevo descenso se atribuye a la fortaleza continuada de la actividad económica y al impacto positivo de la eliminación de las medidas energéticas y las ayudas destinadas a paliar los efectos de la Dana. Sin embargo, el informe también advierte sobre el incremento previsto en el gasto en pensiones y defensa, lo que requerirá una gestión fiscal prudente para mantener la senda de la consolidación.
El Observatorio Fiscal de BBVA Research subraya que el cumplimiento de las reglas fiscales europeas exigirá un esfuerzo adicional de consolidación en los próximos años. Se estima que será necesario un ajuste de 0,2 puntos del PIB en 2026 y de 0,4 puntos en 2027. Para lograr estos objetivos, el gobierno deberá implementar medidas que permitan situar el saldo primario ajustado (es decir, sin tener en cuenta los intereses de la deuda) cerca del equilibrio a finales de 2027. Además, se espera una reducción gradual de la deuda pública hasta alcanzar el 96,6% del PIB.
El informe también analiza la evolución del gasto primario neto, que se refiere al gasto público excluyendo los intereses de la deuda. BBVA Research prevé un crecimiento promedio de este gasto de alrededor del 3,5% durante el período 2025-2030. Esta tasa de crecimiento es ligeramente superior al 3% comprometido con Bruselas en el plan fiscal estructural, lo que sugiere que el gobierno podría necesitar realizar ajustes adicionales para cumplir con sus obligaciones fiscales.
En resumen, las previsiones de BBVA Research ofrecen una perspectiva optimista sobre la evolución del déficit público en España, pero también advierten sobre los desafíos que aún quedan por delante. La consolidación fiscal requerirá un esfuerzo continuo por parte del gobierno, que deberá equilibrar la necesidad de mantener el crecimiento económico con la exigencia de reducir la deuda pública y cumplir con las reglas fiscales europeas. La capacidad del gobierno para gestionar eficazmente el gasto público, controlar el endeudamiento y promover el crecimiento económico será crucial para garantizar la estabilidad fiscal de España en los próximos años.
La situación actual presenta un panorama complejo, con factores tanto favorables como desfavorables. El crecimiento económico, la recuperación de la recaudación tributaria y la disminución del impacto de las medidas extraordinarias son elementos positivos que impulsan la reducción del déficit. Sin embargo, el aumento del gasto en defensa y pensiones, así como la incertidumbre generada por eventos imprevistos como la Dana y las sentencias judiciales, representan desafíos importantes que podrían dificultar el proceso de consolidación fiscal.
El cumplimiento de las reglas fiscales europeas es fundamental para mantener la confianza de los mercados y garantizar la sostenibilidad de la deuda pública. Un incumplimiento de estas reglas podría tener consecuencias negativas para la economía española, como un aumento de los tipos de interés y una pérdida de credibilidad. Por lo tanto, el gobierno deberá priorizar la consolidación fiscal y adoptar medidas que permitan cumplir con sus obligaciones.
La gestión del gasto público será clave para lograr los objetivos de consolidación fiscal. El gobierno deberá identificar áreas donde se puedan realizar ahorros sin comprometer los servicios públicos esenciales. Además, deberá mejorar la eficiencia del gasto público y garantizar que los recursos se utilicen de manera efectiva.
La promoción del crecimiento económico es otro factor importante para la consolidación fiscal. Un crecimiento económico sólido genera más ingresos fiscales, lo que facilita la reducción del déficit. El gobierno deberá implementar políticas que fomenten la inversión, la innovación y la creación de empleo.
En conclusión, las previsiones de BBVA Research sugieren que España está en el camino correcto para reducir su déficit público y mejorar su situación fiscal. Sin embargo, el éxito de este proceso dependerá de la capacidad del gobierno para gestionar eficazmente el gasto público, controlar el endeudamiento y promover el crecimiento económico. La consolidación fiscal es un desafío importante, pero también una oportunidad para fortalecer la economía española y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.


