La secretaria de Estado de Estados Unidos, Karoline Leavitt, compartió en sus redes sociales el relato de un presunto soldado venezolano que asegura que el ejército estadounidense utilizó una misteriosa "arma de sonido" para eliminar a la guardia de seguridad de Nicolás Maduro durante su captura el 3 de enero de 2026.
Según el testimonio, los sistemas de radar de los guardias venezolanos se apagaron sin explicación y luego aparecieron drones y helicópteros de los que descendieron marines estadounidenses "tecnológicamente muy avanzados". El soldado relata que en un momento "lanzaron algo" que describió como "una onda sonora muy intensa" que les provocó sangrado por la nariz, vómitos de sangre y los dejó inmóviles en el suelo, permitiendo a los estadounidenses eliminar a cientos de ellos sin bajas propias.
Este relato, que parece sacado de una película de ficción, ganó mucha repercusión cuando fue retuiteado por la propia secretaria de Estado, Karoline Leavitt, quien instó a sus seguidores a leer el testimonio.
Sin embargo, expertos consultados por este medio señalan que no hay registros oficiales de la utilización de ningún tipo de "arma de sonido" por parte del ejército estadounidense durante la operación en Caracas, y que el Gobierno de Venezuela tampoco hizo mención a "causas desconocidas" o "auditivas" en las 100 bajas que contabilizaron ese día.
Asimismo, si bien Estados Unidos es conocido por innovar en armamento de guerra, hasta el momento no se tiene constancia del desarrollo o uso de este tipo de tecnología. Por lo tanto, el relato del soldado venezolano parece responder más a la ficción que a la realidad de los hechos ocurridos.
Más allá del revuelo generado por el tuit de la secretaria de Estado, las autoridades de ambos países no han emitido ningún pronunciamiento oficial sobre el presunto uso de esta misteriosa "arma de sonido" durante la operación militar en Venezuela.












