El gobierno de Irán, liderado por el presidente Masoud Pezeshkian, ha convocado a una "marcha nacional de resistencia" este lunes, luego de las violentas protestas que han dejado al menos 192 manifestantes muertos, según informes de la ONG Iran Human Rights.
Las protestas, que comenzaron hace dos semanas por el aumento del costo de vida, se han convertido en un movimiento contra el régimen que ha gobernado Irán desde la revolución de 1979. Ante esta situación, el gobierno iraní ha decretado tres días de luto nacional por los "mártires", incluyendo a los miembros de las fuerzas de seguridad que murieron durante las manifestaciones.
Según la ONG con sede en Noruega, el número de víctimas mortales podría ser aún mayor, ya que el corte de internet en el país impide la verificación de la información. Por su parte, el Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI), con sede en Estados Unidos, afirma haber recibido "relatos de testigos presenciales e informes creíbles que indican que cientos de manifestantes han muerto en Irán durante el actual corte de internet".
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha hecho un llamado a las autoridades iraníes a "la máxima moderación y abstenerse de usar la fuerza de manera innecesaria o desproporcionada". Sin embargo, el gobierno iraní ha acusado a los "criminales terroristas urbanos" de usar la violencia durante las protestas.
La situación en Irán se ha vuelto cada vez más tensa, con el corte de internet que ya ha superado las 60 horas, según la organización Netblocks, que vigila la ciberseguridad y la gobernanza de la red. Esto representa, según la organización, "una amenaza directa para la seguridad y el bienestar de los iraníes".
Ante este panorama, el gobierno iraní ha convocado a la población a sumarse a la "marcha nacional de resistencia" del lunes, en un intento por mostrar apoyo a la República Islámica y contrarrestar las protestas antigubernamentales que han sacudido al país en las últimas semanas.











