La conmoción se apoderó de Paraguay luego de que una niña de tan solo 2 años fuera hospitalizada tras consumir marihuana. Las autoridades han iniciado una investigación contra los padres por presunta exposición de un menor a sustancias controladas.
El caso se conoció el pasado domingo, cuando médicos del Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, en el departamento de Amambay, reportaron la detección de la droga en la sangre de la pequeña. La menor había sido llevada al centro de salud por sus progenitores el sábado, debido a un cuadro de somnolencia.
Los profesionales realizaron un examen toxicológico que confirmó la presencia de marihuana en el organismo de la niña, lo que generó gran preocupación tanto en el personal sanitario como en la comunidad.
Durante varias horas, la pequeña permaneció bajo observación médica hasta que los efectos de la sustancia comenzaron a desaparecer. Posteriormente, por decisión de una defensora pública de la niñez, quedó bajo el cuidado temporal de una tía mientras se desarrolla la investigación.
La Fiscalía anunció que citará a los padres para que rindan declaración este lunes, en el marco de las pesquisas por presunta exposición de un menor a sustancias controladas, un delito que podría acarrear sanciones penales.
Según información de la Clínica Mayo, la somnolencia es uno de los efectos más frecuentes tras el consumo de marihuana. La institución médica también advierte que la planta puede causar dolores de cabeza, mareos, fatiga, vómitos, náuseas, resequedad de mucosas y tos.
Asimismo, resalta que su consumo puede afectar la forma de pensar, sentir y reducir la capacidad de atención y movilidad de quienes la consumen. Aunque la marihuana cuenta con usos medicinales reconocidos, los especialistas advierten sobre la dependencia que puede generar y los riesgos que implica su contacto accidental, especialmente en menores, quienes son más vulnerables a sufrir daños neurológicos y físicos.
El caso de la niña de Pedro Juan Caballero ha encendido la alarma en autoridades de salud y de justicia en Paraguay, y ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar la supervisión y educación sobre sustancias controladas, así como la protección de la infancia frente a situaciones de riesgo en el hogar.











