La crisis del sistema de pensiones en Bolivia se agrava cada vez más. Mientras la inflación ronda el 20% anual, la tasa de interés que ofrece la Gestora Pública de la Seguridad Social (Gestora) a los jubilados es solo del 5%. Esto significa que el poder adquisitivo de las jubilaciones se está devaluando a un ritmo acelerado.
Por si fuera poco, se ha revelado que la Gestora está actuando como una prestamista para los bancos, cobrándoles una tasa de interés mucho más alta que la que paga a los jubilados. Esta práctica ha generado indignación entre los afiliados al sistema de pensiones, quienes consideran que sus ahorros de toda la vida están siendo mal administrados.
"Cada vez que cobro mi pensión, veo que puedo comprar menos. La inflación me está comiendo vivo y la Gestora no hace nada para protegernos", señaló María Jiménez, una jubilada de 72 años.
Según datos oficiales, la Gestora tiene actualmente un portafolio de inversiones por más de $us 8.000 millones. Sin embargo, solo una pequeña parte de esos recursos se destina a préstamos a los jubilados, mientras que la mayor parte se canaliza hacia el sistema bancario privado.
"Es inaceptable que la Gestora esté ganando más prestando a los bancos que pagando a los jubilados. Eso demuestra que el sistema está diseñado para beneficiar a unos pocos, en lugar de proteger a quienes aportaron toda su vida laboral", cuestionó el economista Juan Pérez.
Las autoridades de la Gestora han salido a defender esta práctica, argumentando que los préstamos a los bancos generan mayores rendimientos que otras alternativas de inversión. Sin embargo, los expertos señalan que esto no justifica el deterioro del poder adquisitivo de las jubilaciones.
"El objetivo de la Gestora debería ser maximizar el bienestar de los jubilados, no generar ganancias a costa de ellos. Urge una reforma integral del sistema de pensiones para que deje de ser un negocio y se convierta en un mecanismo de protección social", concluyó la analista económica María Fernanda Rodríguez.












