China alcanzó un nuevo hito en su transición hacia las energías limpias con la exitosa perforación de un pozo geotérmico de alta temperatura en la provincia oriental de Shandong, una de las regiones clave para el desarrollo energético del país.
La Oficina Provincial de Geología y Recursos Minerales anunció este viernes la finalización de las obras en el delta del río Amarillo, donde se lograron parámetros de eficiencia sin precedentes para la zona. El pozo alcanzó una temperatura de 162 grados Celsius en el fondo, mientras que el agua emergió a 138 grados en superficie.
Según las estimaciones, el yacimiento tiene una potencia térmica estable de 21,57 megavatios, lo que representa un aporte significativo a la matriz energética local. El proyecto podría generar 25.200 kilovatios-hora diarios, suficientes para abastecer la demanda de unos 10.000 residentes, y suministrar 94.000 toneladas de vapor al año, reemplazando 18.800 toneladas de carbón.
En términos ambientales, el uso de este recurso implicaría una reducción anual de 48.900 toneladas de dióxido de carbono, consolidando el rol de la energía geotérmica como alternativa de baja emisión.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su aprovechamiento integral del calor, bajo un esquema de economía circular. Tras su uso en generación eléctrica o procesos industriales, el agua residual a unos 80 grados Celsius se destinará a sistemas de calefacción centralizada para áreas residenciales que abarcan casi dos millones de metros cuadrados. Además, el calor remanente, cercano a los 60 grados, será utilizado en invernaderos inteligentes y proyectos de acuicultura a gran escala.
China, que ya lidera a nivel mundial el uso directo de energía geotérmica, planea replicar y expandir este modelo en otras regiones del país, con el objetivo de fortalecer el bienestar público y promover un crecimiento económico sostenible basado en energías renovables.











