Las protestas antigubernamentales más multitudinarias en Irán desde hace tres años han dejado al menos 192 manifestantes muertos, denunció este domingo una organización no gubernamental. Las manifestaciones, que comenzaron hace dos semanas por el aumento del costo de vida, se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado el país desde la revolución de 1979.
Las protestas, que han sido reprimidas violentamente por las fuerzas de seguridad, representan uno de los mayores desafíos al gobierno del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, de 86 años. En medio del corte total de internet en el país, que ha dificultado la comunicación con el exterior, se han filtrado videos que muestran multitudes en las calles de varias ciudades, como la capital, Teherán, y Mashhad.
La organización noruega Iran Human Rights ha confirmado la muerte de al menos 192 manifestantes, mientras que el Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI), con sede en Estados Unidos, afirma haber recibido "relatos de testigos presenciales e informes creíbles que indican que cientos de manifestantes han muerto". El jefe de seguridad de Irán, Alí Larijani, distinguió entre las protestas por las dificultades económicas, que calificó de "completamente comprensibles", y los "disturbios", en su opinión "muy similares a los métodos de los grupos terroristas".
Las protestas han sido convocadas por Reza Pahlavi, hijo exiliado del derrocado sah, quien ha pedido más manifestaciones para este domingo. "No abandonen las calles. Mi corazón está con ustedes. Sé que pronto estaré a vuestro lado", dijo. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Saar, instó a la Unión Europea a designar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán como una "organización terrorista" y reiteró que su país apoya la "lucha por la libertad" del pueblo iraní.











