Irán, sumida en una ola de violentas protestas que han dejado más de 500 muertos, ha amenazado este domingo con atacar a Estados Unidos e Israel si estos deciden intervenir para "ayudar" a los manifestantes iraníes.
La advertencia fue hecha por el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Bagher Qalibaf, miembro de la facción más ultraconservadora del régimen. "Seamos claros: si EEUU lanza un ataque militar, tanto los territorios ocupados una referencia a Israel sin decir el nombre del país y cargueros comerciales y bases militares estadounidenses serán objetivos legítimos para nuestra respuesta", dijo.
Las protestas en Irán comenzaron el pasado 28 de diciembre, cuando comerciantes de productos electrónicos declararon una huelga y cerraron sus negocios por la depreciación del rial, la moneda nacional. En una semana, las manifestaciones se extendieron por todo el país, creando una "tormenta perfecta" para el régimen, que ya se encuentra acorralado tras ser derrotado en junio en la guerra de 12 días contra Israel.
Ante la escalada de las protestas, el gobierno iraní ha respondido con una brutal represión. Según la ONG HRANA, al menos 500 manifestantes y 48 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto. Además, se han reportado más de 10.000 detenidos y un corte total de internet y comunicaciones telefónicas.
Mientras algunas figuras reformistas del régimen han pedido "diálogo" con los manifestantes, la decisión final sobre cómo tratarlos recae en manos del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y su Guardia Revolucionaria, el cuerpo de élite político-militar encargado de la brutal represión.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha estado divulgando la idea de atacar a Irán "si el régimen dispara contra los manifestantes". Sin embargo, expertos militares aseguran que Washington no cuenta ahora con la capacidad de llevar a cabo una operación sostenida en el tiempo, a diferencia de junio, cuando se sumó a la guerra de 12 días de bombardeos de Israel contra Irán.












