Los incendios forestales que azotan el sudeste de Australia han causado una víctima mortal y han arrasado cientos de inmuebles, informaron este domingo las autoridades. Las altas temperaturas, que superaron los 40 C en el estado de Victoria, han desatado decenas de focos que han consumido más de 300.000 hectáreas, llevando a las autoridades a declarar el estado de catástrofe.
Según el responsable de la gestión de emergencias, Tim Wiebusch, más de 300 inmuebles fueron completamente quemados, incluyendo unas 70 casas, además de grandes extensiones de terrenos agrícolas y bosques. Sin embargo, Wiebusch señaló que algunas condiciones han comenzado a mejorar, lo que permitirá a los bomberos hacer frente a los incendios aún activos.
La policía confirmó que una persona falleció en un incendio forestal cerca de la localidad de Longwood, a unas dos horas en auto al norte de la capital estatal, Melbourne. Cientos de bomberos de toda Australia han sido movilizados para combatir los siniestros.
El primer ministro Anthony Albanese indicó que se encuentra negociando con Canadá y Estados Unidos la obtención de más ayuda para hacer frente a la emergencia. Millones de personas se han visto afectadas por esta ola de calor que azota gran parte del país.
Australia es uno de los mayores productores y exportadores de gas y carbón, combustibles fósiles que han sido señalados como responsables del calentamiento global. Los investigadores han determinado que el clima en Australia se ha calentado un promedio de 1,51 C desde 1910, lo que ha provocado un aumento en la frecuencia de condiciones climáticas extremas en el país.
Los incendios forestales son un fenómeno recurrente en Australia, especialmente durante los meses de verano, pero la magnitud de los siniestros actuales y la pérdida de vidas y propiedades ponen de manifiesto la urgente necesidad de abordar los desafíos del cambio climático y adoptar medidas para prevenir y mitigar este tipo de desastres naturales.












