Falleció este sábado 10 de enero la señora Sonia Altagracia Sued de Villanueva, conocida cariñosamente como "Taty", una destacada líder comunitaria y filántropa de República Dominicana.
Taty, como era conocida, fue una mujer que dedicó gran parte de su vida a trabajar por el bienestar de su comunidad y a ayudar a los más necesitados. Fue una incansable activista social que luchó por mejorar las condiciones de vida de los habitantes de su barrio y de la ciudad de Santo Domingo, donde residía.
Durante décadas, Taty se involucró en numerosos proyectos sociales y de desarrollo comunitario. Fue fundadora y presidenta de varias organizaciones sin fines de lucro enfocadas en brindar apoyo a familias de escasos recursos, niños y ancianos. Gracias a su liderazgo y compromiso, miles de personas pudieron acceder a servicios básicos, educación, salud y oportunidades que de otra manera no hubieran tenido.
Además de su labor social, Taty se destacó por su filantropía. Utilizaba parte de sus ingresos y donaciones que recibía para financiar programas y ayudar directamente a quienes más lo necesitaban. Su generosidad y compasión la convirtieron en un referente y en una inspiración para muchos en su comunidad.
La noticia de su fallecimiento ha generado gran pesar en República Dominicana, donde era ampliamente respetada y querida. Autoridades locales, organizaciones sociales y cientos de personas han expresado sus condolencias y han destacado la enorme contribución de Taty a lo largo de su vida.
Sin duda, Sonia Altagracia Sued de Villanueva dejará un legado imborrable como una mujer que dedicó su vida a servir a los demás y a luchar por un mundo más justo e igualitario. Su partida representa una gran pérdida para su país, pero su ejemplo y sus obras seguirán inspirando a las generaciones venideras.










