Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, ha sido noticia en los últimos días por la captura de su presidente, Nicolás Maduro, y las declaraciones del expresidente Donald Trump sobre la riqueza petrolera del país sudamericano. Pero, ¿qué hay detrás de esta enorme riqueza energética?
La clave está en la configuración geológica única de Venezuela, que ha permitido la acumulación de gigantescas cantidades de crudo a lo largo de los siglos. Desde la formación de la Faja Petrolífera del Orinoco, considerada la mayor acumulación de hidrocarburos del mundo, hasta los yacimientos del Lago de Maracaibo, el subsuelo venezolano esconde un tesoro energético de proporciones históricas.
El origen de esta riqueza se remonta a millones de años atrás, cuando las interacciones tectónicas entre las placas de Sudamérica, el Caribe y Nazca crearon las condiciones ideales para la generación y acumulación de petróleo. Los choques entre estas placas dieron lugar a cuencas sedimentarias profundas, sistemas de fallas y trampas estructurales que atraparon el crudo a lo largo del tiempo.
Pero no solo la configuración geológica es excepcional. La calidad del crudo venezolano, si bien presenta desafíos en su procesamiento, también lo hace valioso para la producción de combustibles clave como el diésel y el queroseno de aviación. Así, Venezuela se ha convertido en una potencia petrolera mundial, con un legado de más de 100 años de extracción y desarrollo de su industria energética.
Ahora, con la captura de Maduro y las declaraciones de Trump, el foco internacional se ha vuelto a poner sobre este tesoro energético. ¿Qué depara el futuro para la industria petrolera venezolana? Expertos geológicos y analistas del sector analizan en profundidad los factores que han hecho de Venezuela un gigante del crudo.












