El Centro de Salud Tunzingo, ubicado en las costas del estado de Guerrero, lleva años operando en condiciones precarias, según denuncias de los propios trabajadores y usuarios del lugar. Desde hace meses, el recinto no recibe el mantenimiento adecuado, lo que ha derivado en un deterioro significativo de las instalaciones y la falta de insumos básicos para brindar una atención médica digna a la población.
La situación en el Centro de Salud Tunzingo es un reflejo de los graves problemas que aquejan al sistema de salud pública en diversas regiones de México, especialmente en zonas marginadas y de difícil acceso. A pesar de los esfuerzos del gobierno por mejorar la infraestructura y el equipamiento de los centros de salud, la realidad en el terreno muestra que aún queda mucho por hacer para garantizar el derecho a la salud de todos los ciudadanos.
De acuerdo con los testimonios recabados, el centro de salud presenta serias deficiencias en aspectos fundamentales, como la falta de mantenimiento de las instalaciones, la escasez de medicamentos e insumos médicos, y la carencia de personal suficiente para atender la demanda de la población. Estas carencias ponen en riesgo la salud y el bienestar de los habitantes de la zona, quienes dependen de este centro de salud como su principal opción para acceder a servicios médicos.
"Llevamos meses solicitando que se realicen las reparaciones necesarias en el centro de salud, pero nuestros llamados han caído en oídos sordos. Las goteras, los pisos deteriorados y la falta de equipamiento básico hacen que sea cada vez más difícil brindar una atención adecuada a los pacientes", lamentó una de las trabajadoras del centro de salud, quien prefirió mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias.
La precariedad del Centro de Salud Tunzingo no es un caso aislado. Diversas organizaciones de la sociedad civil y autoridades locales han denunciado en repetidas ocasiones la falta de inversión y atención a los centros de salud en zonas marginadas del país. Estas deficiencias se ven agravadas por la pandemia de COVID-19, que ha puesto aún más en evidencia las carencias del sistema de salud mexicano.
Ante esta situación, es urgente que las autoridades competentes tomen medidas concretas para mejorar las condiciones de los centros de salud en todo el país, especialmente en aquellas comunidades más vulnerables. Esto implica destinar mayores recursos para la rehabilitación de infraestructura, la adquisición de equipos y medicamentos, y la contratación de personal médico calificado.
Solo a través de una atención integral y de calidad en los centros de salud, se podrá garantizar el derecho a la salud de todos los mexicanos, sin importar su ubicación geográfica o su condición socioeconómica. Es una responsabilidad del Estado velar por el bienestar y la dignidad de la población, y el Centro de Salud Tunzingo es un claro ejemplo de la urgente necesidad de mejorar el sistema de salud pública en el país.












