Las vitaminas y micronutrientes son fundamentales para el buen funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso. Según expertos, una dieta rica en alimentos saludables que contengan vitaminas del complejo B, vitamina D y otros nutrientes esenciales, puede tener un impacto directo en nuestra memoria, concentración, estado de ánimo e incluso la prevención de enfermedades neurológicas.
El cerebro, a pesar de representar solo el 2% del peso corporal, consume hasta el 20% de la energía total del cuerpo. Por ello, un suministro constante de oxígeno, glucosa y nutrientes es primordial para mantenerlo sano y activo.
Algunas de las vitaminas clave para la salud cerebral son:
- Vitamina B1, B6, B9 y B12: Están directamente involucradas en el metabolismo energético del cerebro y la producción de neurotransmisores como la serotonina, dopamina y acetilcolina.
- Vitamina D: Juega un papel importante en la regulación del crecimiento neuronal, la modulación de la inflamación en el sistema nervioso central y otros beneficios.
- Vitaminas E y C: Protegen al cerebro del daño causado por los radicales libres y el estrés oxidativo, ayudando a prevenir enfermedades neurodegenerativas.
Además, la vitamina B12 (cobalamina) es esencial para la salud cardiovascular, ya que ayuda a regular los niveles de homocisteína, un factor de riesgo para enfermedades cardíacas. Una deficiencia de B12 también puede causar problemas neurológicos y afectar la calidad del sueño.
Para mantener un cerebro sano, los expertos recomiendan complementar una dieta equilibrada con alimentos ricos en estos nutrientes clave, como carnes, pescados, huevos, lácteos, cereales fortificados, frutas y verduras. En algunos casos, también puede ser necesario tomar suplementos vitamínicos bajo supervisión médica.











