La queratitis por Acanthamoeba es una rara y devastadora infección ocular que puede causar ceguera permanente. Esta enfermedad, provocada por un parásito microscópico que se adhiere a la córnea, afecta principalmente a usuarios de lentes de contacto y es difícil de diagnosticar en etapas tempranas.
Casos como los de Teresa Sánchez y Grace Jamison muestran los peligros de esta infección. Sánchez sufrió intensos dolores y perdió la visión en un ojo durante años, hasta que finalmente se sometió a un trasplante de córnea que le devolvió la visión 20/20. Jamison, de 20 años, quedó ciega temporalmente en ambos ojos y ahora enfrenta secuelas como cicatrices y visión borrosa.
El diagnóstico precoz es clave, pero muchos optometristas no conocen bien esta enfermedad rara. Los síntomas iniciales, como sequedad y sensación de cuerpo extraño en el ojo, pueden confundirse con otras infecciones más comunes. Esto lleva a tratamientos inadecuados que empeoran el daño en la córnea.
Expertos recomiendan extremar las precauciones con el uso de lentes de contacto: evitar ducharse o nadar con ellos puestos, cambiar la solución del estuche a diario y lavarse bien las manos antes de manipularlos. Si se presentan síntomas preocupantes, acudir cuanto antes a un especialista en córnea. El reconocimiento temprano puede marcar la diferencia entre recuperar la visión o quedar ciegos de forma permanente.










