La oleada de bloqueos de rutas impulsados por la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores sociales en Bolivia ha generado una pérdida económica acumulada de al menos 500 millones de dólares en cinco días consecutivos, según estimaciones del Gobierno y del sector empresarial.
El impacto de estas medidas de presión no solo es financiero, sino también productivo y social, con efectos que ya se reflejan en el abastecimiento y el incremento de precios de productos básicos. Diversos gremios y cámaras empresariales han denunciado pérdidas millonarias en sectores como la industria, el comercio, el transporte y el turismo.
Pablo Camacho, director de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública, advirtió que las pérdidas generadas por los bloqueos "no podrán recuperarse aun cuando se restablezca la transitabilidad". Según sus cálculos, los industriales hablan de pérdidas de entre 20 y 40 millones de dólares por día, mientras que el comercio y el transporte también sufren importantes pérdidas, llegando a unos 100 millones de dólares diarios.
La producción de alimentos perecederos como leche, pollo y huevo se ha visto seriamente afectada, lo que deriva en escasez y presión inflacionaria. Asimismo, el sector agropecuario reporta un fuerte impacto, con pérdidas de alrededor de 15 millones de bolivianos por día solo en el sector avícola.
El turismo es otro de los rubros más afectados, con la Cámara Nacional de Turismo estimando pérdidas diarias de entre 3 y 5 millones de dólares debido a la suspensión de viajes en plena temporada alta. Además, el transporte interdepartamental se encuentra paralizado, con la suspensión de salidas de buses desde las terminales de La Paz, El Alto, Sucre y Potosí.
Ante este escenario, la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba expresó su rechazo a los bloqueos, responsabilizando a la dirigencia de la COB y a otros sectores movilizados por estas acciones. Exigieron a la Asamblea Legislativa Plurinacional que trate con urgencia los proyectos de ley que buscan sancionar penalmente la actividad del bloqueo.
Por su parte, la Central Obrera Boliviana anunció la radicalización de las medidas de presión hasta lograr la abrogación del Decreto Supremo 5503, profundizando la incertidumbre económica y social en el país.










