Los argentinos que viajan a Brasil se informan previamente sobre las modalidades de pago más convenientes. Las últimas recomendaciones giraron en torno a la facilidad que representa abonar desde billeteras virtuales, que pueden utilizarse desde un celular y no requieren contar con la tarjeta física. Pero mediante esta forma de pago, muchos argentinos ya fueron estafados en Brasil y alertan al respecto a los viajeros que están por llegar.
Esta forma de estafa, en realidad, utiliza la astucia humana y no métodos sofisticados de hackeo ni duplicación de tarjetas. Por el contrario, se basa simplemente en la falta de atención del comprador. Ante esta situación, se recomienda estar siempre atento a los montos que van a pagarse, al concepto que está por abonarse y a las máquinas que se utilizan para hacer los cobros.
Pagar mediante contactless o con código QR desde una billetera digital puede ser muy sencillo y cómodo. Pero esta comodidad no debe implicar una distracción. Es que, no por estar en otro país, las estafas dejan de estar presentes. En Brasil se detectó que algunos argentinos fueron engañados con el mismo truco: al momento de pagar, los cobradores ingresan un monto superior al que corresponde y cobran mucho más de lo que realmente deberían. Pero, cuando el estafado reconoce el monto que abonó, suele ser demasiado tarde para hacer reclamos.
"Pagué con Pix en la playa de Canasvieiras. Vi que el importe era 15 reales por una cerveza. Estoy por pagar cuando alguien se acerca a preguntarme algo", explicó al diario Clarín una mujer que viajó a Florianópolis con sus hijas. "Sin darme cuenta, había pagado 150 reales", reconoció la mujer. Luego advirtió que, en el momento en que alguien se acercó a ella, lo hizo para distraerla y permitir que la otra persona ingresara un nuevo monto.
El juez penal y especialista en cibercrimen, Carlos Richeri, explicó que para efectuar este tipo de estafas se apela a la emoción. "Empiezan a hablar de fútbol, de Messi, aparece un segundo cliente o un cómplice y la persona no advierte que el número que se estaba poniendo en el posnet no era el que creía que estaba pagando", detalló el magistrado.
La técnica parece servirse de la presión de tan solo una tecla del posnet. Otro argentino contó que, en su último día en Río de Janeiro, reconoció que un vendedor ambulante había apretado una nueva tecla antes de cobrarle. En cuanto le pidió ver el posnet, el vendedor se negó. Posteriormente consultó en su cuenta y, efectivamente, en vez de cobrarle 8 reales le habían cobrado 80.











