El Vaticano habría tratado de negociar una oferta de asilo en Rusia para Nicolás Maduro, antes de su captura y detención por parte de las fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero, según informó el Washington Post.
Según el diario, hubo una conversación entre el cardenal secretario de Estado vaticano, Pietro Parolín, y el embajador estadounidense ante la Santa Sede, Brian Burch, acerca de una supuesta propuesta rusa para conceder asilo a Maduro.
"Lo que se le propuso (a Maduro) fue que se marchara y pudiera disfrutar de su dinero", dijo una persona familiarizada con la oferta rusa, que añadió que "parte de la propuesta era que el presidente ruso, Vladímir Putin, garantizara su seguridad".
Sin embargo, Estados Unidos acabó llevando a cabo una operación militar que resultó en la captura y detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes ahora se encuentran en una cárcel en Nueva York para encarar acusaciones de "narcoterrorismo".
Según el Washington Post, el presidente estadounidense, Donald Trump, incluso habría invitado a Maduro a Washington, para que pudieran discutir en persona un salvoconducto que él mismo le ofreció, pero que Maduro aparentemente rechazó.
La noticia de las negociaciones entre el Vaticano y Rusia para ofrecer asilo a Maduro antes de su captura por parte de Estados Unidos ha generado gran interés y controversia a nivel internacional.
Este intento de mediación del Vaticano se produce en un momento de gran tensión entre Venezuela y Estados Unidos, que ha intensificado sus esfuerzos por lograr la salida del poder de Nicolás Maduro, a quien considera un "dictador" y acusa de crímenes de narcotráfico.
La captura de Maduro y su esposa por parte de las fuerzas estadounidenses ha sido vista como un duro golpe para el gobierno venezolano, que ha denunciado reiteradamente lo que considera una "injerencia" de Washington en sus asuntos internos.
Ahora, la revelación de las negociaciones del Vaticano con Rusia para ofrecer asilo a Maduro agrega un nuevo elemento a este complejo escenario geopolítico, poniendo de manifiesto los esfuerzos de la Santa Sede por mediar en la crisis venezolana.












