El Gobierno de Estados Unidos ha confirmado el envío de una delegación de diplomáticos a Caracas para explorar la posibilidad de reabrir la embajada estadounidense en Venezuela. Esta decisión se produce tras la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Según un funcionario del Departamento de Estado, el 9 de enero personal diplomático y de seguridad de la Oficina Externa de los Estados Unidos para Venezuela (VAU) viajaron a la capital venezolana para realizar "una evaluación inicial con miras a una posible reanudación gradual de las operaciones" de la embajada.
La delegación, encabezada por el Encargado de Negocios John T. McNamara, busca analizar las condiciones sobre el terreno y los pasos a seguir para reestablecer la presencia diplomática estadounidense en Venezuela, que fue cerrada en 2019 debido a la crisis política y social que atraviesa el país.
La captura de Nicolás Maduro, líder del régimen chavista, el pasado 3 de enero ha abierto una nueva ventana de oportunidad para que Washington y Caracas reanuden el diálogo y busquen una salida negociada a la crisis venezolana. La reapertura de la embajada sería un primer paso en esa dirección.
Sin embargo, los analistas advierten que el camino hacia la normalización de las relaciones bilaterales será largo y complejo, dado el profundo deterioro de los vínculos entre ambos países en los últimos años. Tanto el Gobierno de Estados Unidos como el de Venezuela deberán demostrar voluntad política para superar las diferencias y avanzar en una solución duradera para la crisis.
Por ahora, la visita de la delegación estadounidense a Caracas marca un giro significativo en la política de Washington hacia Venezuela, que hasta ahora había apostado por el aislamiento y la presión máxima contra el régimen de Maduro. La exploración de la reapertura de la embajada podría ser el primer paso hacia un nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países.










