La temporada de gripe en el hemisferio norte ha comenzado de manera más temprana este año, con el subclado K de la cepa A(H3N2) dominando en múltiples regiones. Según los reportes epidemiológicos, varios países de Europa y Estados Unidos ya muestran porcentajes de positividad altos y en ascenso, anticipando una temporada más intensa.
Si bien en Argentina la circulación de virus respiratorios continúa siendo baja, los organismos de salud a nivel regional y global han emitido alertas y recomendaciones para fortalecer la vigilancia, la vacunación y la preparación de los servicios de salud ante una posible mayor actividad.
El aumento temprano de casos en el hemisferio norte se debe principalmente a la circulación predominante del subtipo A(H3N2), que suele estar asociado a temporadas más severas, especialmente en población vulnerable como adultos mayores y personas con comorbilidades. Además, la emergencia del subclado K dentro de este linaje ha generado preocupación por posibles cambios en el encaje antigénico y en la efectividad vacunal.
Sin embargo, los datos preliminares de efectividad de la vacuna en Europa y Reino Unido sugieren que, si bien puede ser algo más moderada que en temporadas anteriores, sigue ofreciendo una protección relevante, especialmente contra desenlaces graves como hospitalizaciones. Esto resalta la importancia de mantener altas coberturas de vacunación, sobre todo en grupos de riesgo.
Los organismos de salud pública enfatizan que, si bien la situación en el norte es preocupante, no se trata de un "apocalipsis" o un "supervirús". La recomendación es mantener una actitud sobria, reforzar las medidas de prevención y cuidado, y estar atentos a la evolución de la temporada en la región. En Argentina, por ahora, la circulación se mantiene baja, pero es crucial monitorear de cerca los cambios en la tendencia.





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