La salud, tanto física como mental, sigue siendo el deseo más común entre las felicitaciones de Año Nuevo que aún se intercambian en estos primeros días del 2023. Y es que este anhelo de bienestar integral es la base para poder desarrollarse plenamente en todos los ámbitos de la vida.
Estar sano, con un organismo en buen estado y un equilibrio psíquico adecuado, permite rendir mejor en el trabajo, los estudios y las relaciones familiares y sociales. Una persona saludable irradia armonía y establece vínculos más positivos en su entorno.
Sin embargo, lamentablemente aún persiste cierta indiferencia y falta de atención hacia la salud mental, lo que se refleja en el creciente número de personas que sufren trastornos psicológicos y deambulan por las calles, muchas veces víctimas del rechazo y la incomprensión de la sociedad.
"No estamos preparados para lidiar con estas víctimas y quizás presas del temor de que igual nos pase lo mismo, cambiamos de acera con tantas y disímiles excusas", señala el texto. Esta actitud de evitación y discriminación hacia quienes padecen problemas mentales se arraiga desde la infancia y se transmite de generación en generación.
Incluso dentro de los propios hogares, a veces se humilla y maltrata a los familiares que sufren alguna dolencia psicológica, tratándolos como una "carga" en lugar de brindarles el apoyo y la comprensión que necesitan.
Por eso, más allá de los deseos de prosperidad material o éxito profesional, es fundamental que este Año Nuevo esté marcado por un verdadero compromiso con la salud integral de las personas, poniendo el mismo énfasis en el bienestar físico y en el mental. Solo así podremos avanzar como sociedad y ser verdaderamente "humanos de verdad".












