Venezuela enfrenta una grave crisis de salud pública, con el resurgimiento de enfermedades que se creían erradicadas, como la difteria, el sarampión y la fiebre amarilla. Según expertos, esto se debe a la deficiente cobertura de vacunación, que se encuentra por debajo del 50%, muy por debajo de los estándares recomendados por organismos internacionales.
La baja inmunización ha permitido el retorno de estos males, que han afectado principalmente a la población infantil. Casos de difteria, sarampión y fiebre amarilla han sido reportados en los últimos años, evidenciando un preocupante retroceso sanitario en el país.
Huníades Urbina, presidente de la Academia Nacional de Medicina, señala que la situación es alarmante, con vacunas como la del rotavirus y neumococo que no se aplican desde hace ocho años. "Los más afectados son los niños, que están totalmente expuestos", advierte.
Enfermedades como la tuberculosis también siguen sin control, con más de 10.000 casos registrados en 2024. Expertos atribuyen esta crisis a la falta de un programa de vacunación estable y eficaz en Venezuela.
La Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud han advertido sobre esta grave situación, instando a las autoridades venezolanas a tomar medidas urgentes para recuperar los niveles de inmunización y evitar el avance de estas enfermedades prevenibles. De no hacerlo, el retroceso sanitario podría profundizarse aún más.

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